A la hora de diferenciarse de Urtubey y de Wayar, Olmedo asegura: "Yo siento que mi líder es Dios". Y destaca que apuesta a "reconstruir la sociedad, porque hay una crisis de valores".
El diputado Alfredo Olmedo, candidato del PRO, se hizo conocido ante la opinión pública por su deslumbrante campera amarilla que lo acompaña donde sea y sus frases polémicas, las cuales desplegó principalmente el año pasado durante el debate por la ley de matrimonio homosexual.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Este domingo aspira a arrebatarle la gobernación al actual mandatario Juan Manuel Urtubey, a quien acusa de plegarse a la Casa Rosada por conveniencia económica más que ideológica. La misma imputación se la lanza a su otro rival kirchnerista, Walter Wayar.
Olmedo asegura que el Gobierno provincial presiona a los intendentes, plantea que está cuatro puntos por encima de Urtubey y que ganará "si no hay fraude".
Hijo de uno de los productores de soja más importantes del país, Olmedo propone proyectos como el regreso del Servicio Militar Obligatorio y Comunitario y que se implementen dispositivos para controlar el trabajo de los empleados públicos. Defensor a ultranza de los valores y la familia, Olmedo lanza una frase que lo dice todo: "Mi líder es Dios". Veamos:
Periodista: ¿Qué expectativa tiene de cara al domingo?
Alfredo Olmedo: Estamos ganando en toda la provincia. En las encuestas que tengo estamos cuatro puntos arriba. No obstante, acá hay dos cosas que no puedo medir. El Gobierno tiene todo el aparato, esto significa toda la plata; tienen a todos los intendentes que están presionando al pueblo, a los empleados municipales, a la gente que cobra planes. No se medir como puede incidir esto.
P: Habló de presiones a los intendentes ¿Cree que puede haber fraude?
A.O: Es muy posible. A mi ya me pasó. Acá votan los muertos. Normalmente arman el "voto cadena". Hay irregularidades de todo tipo. No se olvide que el Gobierno tiene todos los intendentes.
P: ¿Puede pasar esto incluso aunque en la provincia se utilice el voto electrónico para un tercio del padrón?
A.O: El voto electrónico es una experiencia relativamente nueva que a priori yo lo veo muy positiva. Hay que ver si no hay otro tipo de complicaciones.
P: ¿Qué tipo de complicaciones?
A.O: Hay que chequear que no haya mecanismos electrónicos que puedan modificar cuando la máquina emite el voto. Hasta ahora no hubo ningún problema. Pero si uno le pone a la máquina un transmisor y la máquina transmite otra cosa de lo que está recibiendo... eso es posible con la tecnología de hoy.
P: ¿Cómo ve a sus rivales de la elección?
A.O: (El gobernador Juan Manuel) Urtubey y (Walter) Wayar están con el kirchnerismo. Los dos más que ideológicamente, están pegados a la caja del Gobierno. Es muy clara que acá hay una división. Yo particularmente siento que mi líder es Dios, mi referentes son San Martín, Güemes y Belgrano. Yo dependo del pueblo, no tengo arreglos políticos, ni negociados. Me apoya fuertemente la ciudadanía y dos partidos políticos de Salta que son el PTS y el Frente Salteño, pero con ninguno de los dos tengo una negociación política; sino que tenemos un acuerdo para la reconstrucción de la sociedad porque vemos una crisis de valores como la que hay ahora.
P: ¿Qué opina de la gestión de Urtubey?
A.O: Que nunca hubo un gobierno tan corrupto. Esta gente hace 20 años que gobierna, porque Urtubey pertenecía al anterior gobierno. Y Wayar también, así que es todo lo mismo.
P: ¿Considera que hay una intención planeada desde la Casa Rosada para polarizar la elección y relegarlo?
A.O: Si, no tenga duda. Con Wayar me llama mucho la atención; no mide en las encuestas y lo están apoyando fuertemente para que me quite el voto a mi. Mi triunfo del domingo, como va a ser, es contundente que la gente se cansó de que los políticos asuman para resolver sus problemas personales y no los de la ciudadanía. Todos los intendentes que estaban con Urtubey ahora están con Wayar, entonces ahí se refleja que no es ideológico sino que es caja.
P: ¿Cuáles son los principales puntos de su proyecto?
A.O: La reconstrucción de la familia, de la sociedad, el orden, el respeto, volver a la cultura del trabajo, la dignificación de la policía. También la dignificación de los maestros, devolverle la autoridad de que puedan poner límites y un fuerte apoyo a la educación. El corte a cero de la corrupción en el Gobierno. Y un tema no menor es el de la droga, que le diría es el principal. En Salta los chicos empiezan a drogarse a los seis años. Entonces hace falta contención, no mayor cantidad de centros de rehabilitación sino atacar el problema de base, y se hace primero con la educación. Yo estoy planteando que se le pague en los clubes de barrio a los profesores de gimnasia para contener a la juventud haciendo actividad física. Y por otro lado las medidas que apoyan muchísimos en la sociedad que es que los menores de 16 años después de las 11 de la noche no puedan estar en la calle, al menos que estén con los padres o haciendo alguna actividad de estudio o actividad deportiva. Pero no en la nada.
P: ¿Eso sería como un toque de queda?
A.O: No llega a un toque de queda porque la persona que esté haciendo una actividad normal no hay problema. El problema es el consumo de alcohol y droga en las esquinas.
P: En la campaña también habló de controlar las horas de trabajo de los empleados públicos ¿Cómo piensa implementarlo?
A.O: Por un lado propongo que los médicos cobren según la cantidad de pacientes atendidos. Y por otro lado, todos los empleados públicos ficharán con la huella digital y los vehículos oficiales tendrán un chip para saber a dónde están, qué es lo que están haciendo, por dónde vienen.
P: Usted siempre abogó por el regreso del Servicio Militar Obligatorio y Comunitario...
A.O: Sí, si no sale a nivel nacional voy a hacer un Servicio Cívico y Comunitario en la provincia para los que no estén trabajando ni estudiando, tanto para hombres como para mujeres.
P: ¿Cree que su oposición al matrimonio gay puede afectarlo electoralmente?
A.O: No, porque acá en Salta el 80% de la ciudadanía está en contra. Ahora la ley ya salió y hay que respetarla. El Servicio Militar Obligatorio tiene el mismo nivel de aceptación entre los salteños.
P: ¿Y las denuncias en su contra por supuesto trabajo esclavo en sus campos?
A.O: Eso es una campaña de persecución del gobernador Urtubey. Los Olmedo somos una familia que somos ejemplo no sólo en Salta, sino también en La Rioja, en Formosa, en Santiago del Estero, como modelo productivo. No sólo es ejemplo acá, vino la secretaría de Agricultura de EEUU a ver nuestros campos que los toman como ejemplo a nivel mundial. Éramos ejemplo en Salta hasta el día que dije que iba a ser gobernador; a partir de ahí se armó una campaña de difamación como que todo lo que hace Olmedo está mal. Pero la realidad es una sola. En el acta de la AFIP dice una cosa y la denuncia otra. No me encontraron ni un solo trabajador en negro ni ninguna otra irregularidad en la finca. Al contrario, los inspectores me felicitaron. Tanto es así que mi contador firma en conformidad el acta de la AFIP. De golpe arman todo esto, hicieron una denuncia penal, pero no hay nada más alejado que lo que es la vida en el campo.
P: ¿Espera la visita de referentes del PRO y en particular de Mauricio Macri?
A.O: No sé por ahora. Vino el rabino Sergio Bergman, un ejemplo a seguir no sólo desde lo ideológico sino como alguien que va desde la parte privada a exponerse en la parte pública para ponerse a disposición de la sociedad.
P: ¿Qué mensaje le daría al electorado?
A.O: Los salteños tienen la oportunidad de tener un cambio profundo. De tener un gobernador que ha pagado la luz con el sudor de su frente, que no vive de la política, sino que se ha involucrado para sacar esto adelante.
Dejá tu comentario