Viajes presidenciales
Hasta anoche nadie en el gobierno argentino podía confirmar que Evo Morales visite Buenos Aires el 17 de enero, como parte de su gira mundial. Desde la delegación boliviana incluso se decía, extraoficialmente, que no habrá reunión con Néstor Kirchner porque la Cancillería local no emitió una invitación formal, lo que fue desmentido. Sí se confirmó ayer que el mandatario argentino viajará a La Paz para participar de la asunción de Morales, el 22 de enero. Mientras tanto, aún está sin definición qué pasará en el futuro con el precio del gas boliviano importado por la Argentina.
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Sigal negó que una eventual postergación de la prevista visita de Morales tenga relación con que la Argentina le vende gas a Chile. «Me parece que es mezclar un poco las cosas. La Argentina también les vende gas a Brasil y Uruguay», sostuvo el funcionario de la Cancillería local.
El tema fundamental que deben tratar el argentino y Morales es clave: Bolivia ya adelantó que cobrará más caro el gas que se vende al mercado local, bajo la tesis de que la misma cantidad de combustible que se envía al país es la que luego la Argentina vende a Chile.
Ayer, algunos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores comenzaron a hablar nuevamente de la posibilidad de concretar un encuentro el 17 de enero por la noche o el 18 por la mañana en Brasilia, ciudad que visitarán con 24 horas de diferencia Morales y Kirchner. El boliviano llegará a la capital brasileña para encontrarse con Luiz Inácio Lula da Silva en la última etapa de su gira mundial que ayer tocó China (ver pág. 17) y que continuará ahora por Sudáfrica. Kirchner volará hacia Brasil para participar de su primera cumbre del año, programada para el 18 de enero en la capital de ese país, donde se encontrará con Hugo Chávez y Lula da Silva. La idea que maneja la Cancillería local es que eventualmente Morales permanezca unas horas más en Brasilia, esperando la llegada de Kirchner. Esta alternativa era la original que habían planificado los funcionarios del ministerio de Taiana, pero la negativa boliviana y del propio Kirchner de adelantar el viaje dieron por tierra con este plan original.



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