10 de enero 2006 - 00:00

Viajes presidenciales

Hasta anoche nadie en el gobierno argentino podía confirmar que Evo Morales visite Buenos Aires el 17 de enero, como parte de su gira mundial. Desde la delegación boliviana incluso se decía, extraoficialmente, que no habrá reunión con Néstor Kirchner porque la Cancillería local no emitió una invitación formal, lo que fue desmentido. Sí se confirmó ayer que el mandatario argentino viajará a La Paz para participar de la asunción de Morales, el 22 de enero. Mientras tanto, aún está sin definición qué pasará en el futuro con el precio del gas boliviano importado por la Argentina.

Hasta ayer, fuentes del gobierno aseguraban que lo único seguro, en relación a un eventual encuentro entre Néstor Kirchner y el electo presidente Evo Morales es la visita del argentino a la asunción del boliviano el 22 de enero en La Paz. Hasta anoche, la posible llegada el próximo 17 de enero de Morales a Buenos Aires y una eventual reunión el 18 en Brasilia no estaban confirmadas.

Por el lado boliviano, la falta de concreción en la parada en Buenos Aires de Morales se debe a que el Ministerio de Relaciones Exteriores de Jorge Taiana no envió en tiempo y forma la invitación para que el dirigente cocalero llegue a la Argentina. Desde la Cancillería local desmintieron estas interpretaciones y aseguraron que en el mismo día en que Morales fue electo hubo una invitación formal para que el boliviano viaje a Buenos Aires.

Mientras tanto, y hasta que se define la escala local del presidente electo, funcionarios de Néstor Kirchner dijeron que la relación con el dirigente del país vecino es «excelente». Según el ministro de Interior, Aníbal Fernández, «el Presidente tiene una excelente relación con Evo Morales, ha hablado en reiteradas oportunidades y va a estar presente con mucho gusto en su asunción». El funcionario dijo no saber «si Morales vendrá antes o después (de la asunción), pero seguramente la relación con Bolivia va a ser inmejorable y habrá un montón de cosas por discutir en el plano regional».

El ministro reiteró la «vocación» argentina favorable a una «mesa ampliada» de la región y añadió: «Bolivia tiene una parte muy importante en esto, sobre todo en materia energética», por lo que «seguramente va a haber muchísimas reuniones».

• Información

Por su parte, el subsecretario de Integración Económica de la Cancillería argentina, Eduardo Sigal, afirmó que la única información oficial que tiene es la del viernes último, que indica que Morales visitará la Argentina el próximo 17 de enero. «La única cuestión oficial que tengo es del viernes y no había ninguna alteración al acuerdo establecido de que el 17 de enero el presidente electo de Bolivia iba a visitar la República Argentina y entrevistarse con Néstor Kirchner», puntualizó.

Sigal negó que una eventual postergación de la prevista visita de Morales tenga relación con que la Argentina le vende gas a Chile. «Me parece que es mezclar un poco las cosas. La Argentina también les vende gas a Brasil y Uruguay», sostuvo el funcionario de la Cancillería local.

El tema fundamental que deben tratar el argentino y Morales es clave: Bolivia ya adelantó que cobrará más caro el gas que se vende al mercado local, bajo la tesis de que la misma cantidad de combustible que se envía al país es la que luego la Argentina vende a Chile.

Ayer, algunos funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores comenzaron a hablar nuevamente de la posibilidad de concretar un encuentro el 17 de enero por la noche o el 18 por la mañana en Brasilia, ciudad que visitarán con 24 horas de diferencia Morales y Kirchner. El boliviano llegará a la capital brasileña para encontrarse con
Luiz Inácio Lula da Silva en la última etapa de su gira mundial que ayer tocó China (ver pág. 17) y que continuará ahora por Sudáfrica. Kirchner volará hacia Brasil para participar de su primera cumbre del año, programada para el 18 de enero en la capital de ese país, donde se encontrará con Hugo Chávez y Lula da Silva. La idea que maneja la Cancillería local es que eventualmente Morales permanezca unas horas más en Brasilia, esperando la llegada de Kirchner. Esta alternativa era la original que habían planificado los funcionarios del ministerio de Taiana, pero la negativa boliviana y del propio Kirchner de adelantar el viaje dieron por tierra con este plan original.

Dejá tu comentario

Te puede interesar