11 de abril 2001 - 00:00

Cavallo ya tiene plan para imponer euro a argentinos

Domingo Cavallo tiene una estrategia concreta para introducir al euro en la vida cotidiana de los argentinos. Asegura que antes de junio se puede impulsar sin problemas la posibilidad de efectuar depósitos en esa moneda dentro del sistema financiero argentino. El ministro de Economía afirma, además, que sólo 30 días después de esa apertura la totalidad de cuentas corrientes y plazos fijos en la moneda europea llegaría por lo menos al equivalente de 500 millones de dólares y que para fin de año o comienzos de 2002 la totalidad de depósitos llegaría a los 3.500 millones de pesos, esto sería, aproximadamente, 5 por ciento del total de depósitos. Para que esto ocurra, inmediatamente Cavallo comenzaría una campaña (en realidad, continuaría la que está haciendo) para promocionar la moneda única europea y esperar que ésta se revalúe contra el dólar.

Según su visión, esto se daría en el segundo semestre del año. Allí saldría nuevamente al ruedo asegurando que su apuesta a favor de abrir la convertibilidad al euro fue un éxito, que su recomendación era la correcta y que su famosa canasta de monedas estaría en funcionamiento y sin mayores alteraciones populares ni corridas cambiarias.

La estrategia «cierra perfectamente en el mediano plazo». Luego del anuncio de la colocación de deuda por 3.500 millones de pesos, y con la seguridad de que se despejarían las tormentas sobre las posibilidades de cumplir con las obligaciones financieras para este año, Cavallo estimó conveniente comenzar a trabajar públicamente este tema», dijo una alta fuente del palacio de Hacienda.

Pero el plan del ministro tiene una desventaja:
la moneda europea estará vigente desde enero de 2002. De hecho, el euro hoy no existe, y cualquier liquidación de las operaciones en la moneda única hasta esa fecha deberá hacerse en dólares o pesos, con el costo de la conversión. Teniendo en cuenta la psicología del argentino, es improbable que adopten para sus ahorros una moneda que no existe físicamente.

Para esto también Cavallo tiene la estrategia de no esperar a que el euro se «popularice» y facilitar las operaciones para los que le resulte conveniente. Según les aseguró el ministro a sus colaboradores, en su viaje a España, habló con los bancos y empresas de ese país para conocer si la alternativa de movilizar parte del dinero que giran hacia Europa (entre otras cuestiones, las ganancias de sus balances) en euros sería aprovechada. Fundamentalmente, los banqueros contestaron afirmativamente, lo que despejó algunas dudas en la mente del ministro.

Según los números del sistema financiero, los dos principales bancos españoles que operan en la Argentina, el Banco Río y el BBVA-Banco Francés, tendrían depósitos por más de 14.000 millones de pesos. A esto habría que sumar las operaciones de entidades como la Banca Nazionale del Lavoro (BNL), ABN, ING, Societé Generale, el Banco Urquijo y el Banque Nationale de Paris (BNP), entre otras entidades, que juntos manejarían más de 5.000 millones de pesos, lo que en totalidad permitiría acercarse a los 20.000 millones de dólares en depósitos de los bancos de origen y capital europeo.

Además, hay que sumar los movimientos de empresas como Telefónica, Repsol-YPF, Telecom, Siemens, Bayer, BASF, Endesa y FIAT, entre muchas otras que, eventualmente, y por cuestiones de conveniencia financiera, hicieran en euros. También habría que considerar que el total de exportaciones hacia países del euro superaría este año los 4.000 millones de dólares.

Tomando en cuenta todos estos números, Cavallo asegura que por conveniencia de los propios movimientos financieros de las empresas, bancos y exportadores hacia Europa, la posibilidad de que a fin de año pudieran contabilizarse operaciones por algo más de 3.500 millones de dólares en euros sería una realidad. El ministro tiene la intención de anunciar la adopción definitiva del euro como parte de la convertibilidad, con lo que la canasta de monedas ya estaría en vigencia.

Para que esto ocurra, Cavallo debe superar una oposición no menor.
Hasta ahora, el titular del Banco Central, Pedro Pou, no manifestó ninguna inclinación por las ideas de Cavallo. No es una oposición menor, ya que Pou debe ser el impulsor técnico de estos instrumentos y su contralor, y de su voluntad dependerá la profundidad y celeridad del proceso.

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