20 de abril 2001 - 00:00

Gobierno no ayudaría esta vez a Aerolíneas Argentinas

Hoy Aerolíneas Argentinas podría empezar a enviar los telegramas de despido que abarcarían a un total de 1.200 agentes. La situación crea fuerte preocupación en el gobierno, considerando que los despidos llevarían de inmediato a la paralización de Aerolíneas y de Austral, y a una situación de conflicto social que enrarecería el precario equilibrio político conseguido en las últimas semanas.

Sin embargo, fuentes del Ministerio de Infraestructura dijeron que son sólo versiones la creación de una comisión especial para tratar el tema constituida por los ministros de Infraestructura, Carlos Bastos, y de Trabajo, Patricia Bullrich, y por Carlos Tombeur, asesor legal de Cavallo.

El probable conflicto que se abriría en Aerolíneas está en manos de la ministra de Trabajo, por lo menos por ahora, y según trascendidos de medios oficiales, el criterio de la dupla Cavallo-Bastos es que la amenaza de despidos o la efectivización de los mismos es una presión para lograr algo que el gobierno no puede dar. De acuerdo con las mismas fuentes, la responsabilidad de la situación es del «management» de Aerolíneas y no se ven soluciones de fondo a ese problema.

Esta posición, que ya fue sostenida durante el año pasado por el ex ministro José Luis Machinea, atribuye al socio mayoritario, la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales de España) la situación de Aerolíneas, y parte del criterio de que el gobierno no puede hacerse cargo de los problemas de las empresas privadas.

De los seis gremios que agrupan al personal de la compañía, el socio mayoritario, la SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales de España), llegó a fines del año pasado a acuerdos preliminares con los pilotos, el personal técnico en vuelo y el personal superior.

Negociaciones

Con el personal administrativo (APA), aun cuando la conciliación obligatoria venció el lunes, las negociaciones continuaban hasta anoche en el Ministerio de Trabajo para que el gremio aceptara el cambio de las condiciones laborales y una reducción salarial de hasta 15%. Este gremio discutirá hoy en asamblea la propuesta de la empresa, por lo cual, aparentemente, las negociaciones seguirían abiertas. Pero bajo la amenaza de que aun con el cambio del convenio haya despidos, lo que naturalmente no va a ser aceptado por los dirigentes gremiales ni por la asamblea.

Con el personal técnico de tierra (APTA), la conciliación obligatoria terminó ayer y aunque según los dirigentes gremiales, el sindicato solicitó la prolongación del período, ante las versiones de despidos, el Ministerio de Trabajo dijo que no podía tomar ninguna otra medida por la inexistencia de conflicto. APTA cortó ayer la autopista Ricchieri a media tarde y envió un fax al ministerio anunciando que desde hoy tomaría medidas de fuerza.

Con los aeronavegantes (AAA) la conciliación venció ayer, pero contrariamente al caso anterior, el Ministerio de Trabajo habría pedido prolongar el plazo de la conciliación, lo que no fue aceptado por la empresa. En este caso, Aerolíneas suspendió las vacaciones de los tripulantes de cabina, lo que permite especular que la primera medida que tomará es desprenderse del personal contratado en esta área, que sería 5% del total.

La teoría de los gremios es que Aerolíneas quiere llegar a una situación de fuerza para atribuirles después el cierre de la compañía. En España, en tanto, se afirma que la SEPI está acorralada por el tema Aerolíneas porque sigue perdiendo altas sumas de dinero.

Pérdidas

La empresa perdió en 2000 300 millones de dólares, 60 millones más que en el año anterior, y aspira a achicar esa deuda mediante una reducción del costo laboral en 25 millones de dólares anuales, mediante la eliminación de 1.500 empleados (300 ya adhirieron al retiro voluntario), el cambio de los convenios colectivos, y una reducción salarial de 6 a 20% según el salario.

Pero para reducir el nivel de pérdida la empresa tiene que además lograr la refinanciación de sus pasivos a largo plazo, de modo de atenuar el peso de los intereses en el balance. No se sabe si la SEPI logró avanzar en este aspecto desde setiembre del año pasado, cuando se aprobó el llamado «plan director».

Según algunas opiniones, entre ellas las del diputado Alberto Natale, parte del endeudamiento de Aerolíneas proviene de autopréstamos que involucrarían a Iberia. Esta sería una de las razones por las que la SEPI estaría acorralada, según los diarios españoles: si se confirmara ese tema, la noticia repercutiría sobre el valor de Iberia - que fue la principal accionista de la empresa argentina hasta que fue reemplazada por la SEPI-parte de cuyo capital salió al mercado hace menos de dos semanas.

En medio de esta conflictiva situación, se supo ayer que desde marzo está en la fiscalía federal una denuncia contra la empresa por vaciamiento y administración fraudulenta, girada por el procurador Nicolás Becerra. La presentación fue formulada por el defensor del pueblo, Eduardo Mondino, en base a una denuncia de uno de los gremios y a informes posteriores solicitados a la AFIP, la SIGEN y la Inspección General de Justicia.

En 1994, Cavallo, en su anterior gestión, negoció el primer salvataje de Aerolíneas Argentinas reestatizando 5% de las acciones y modificando el contrato de concesión. Aparentemente, por ahora, el ministro no estaría dispuesto a buscar el misma tipo de salida.

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