9 de diciembre 2002 - 00:00

Hay que definir el ajuste o la baja

Hay que definir el ajuste o la baja
Luego de ocho semanas consecutivas de suba -algo que hace años no se veía-, que el promedio industrial perdiera 2,81% no asusta a nadie. De hecho, hasta casi se podría decir que como "ajuste" fue "barato". El problema es que mirando más al corazón del mercado, las cosas no parecen tan fáciles. En primer lugar, porque luego de una seguidilla de cinco ruedas consecutivas en baja, la sesión del viernes fue la única que quedó en positivo, al subir Dow 0,26% a 8.645,77 puntos. Y esta mejora sólo se puede vincular a un suceso totalmente anormal como fue la renuncia del secretario del Tesoro y la del jefe de asesores económicos del presidente Bush.

Sin entrar a analizar las consideraciones que merecen estos hechos, lo concreto es que apenas se conocieron los hechos, circuló en el mercado el rumor de que el Poder Ejecutivo propondría al Congreso una importante rebaja impositiva a los dividendos de las empresas como medio de estimular la economía (independientemente de quién termine reemplazando a Paul O'Neill). Esto, más que el alejamiento de los funcionarios, es lo que explica el optimismo y la reversión que experimentó un mercado que arrancó el día con una fuerte baja tras darse a conocer que la tasa de desempleo había trepado a 6 por ciento, superando las previsiones de los analistas más pesimistas. La verdad es que, en vista de lo que puede significar para el mercado algo como lo que se comentaba, casi se podría decir que la respuesta fue demasiado acotada, claro que es cierto que aún falta saber quién será el nuevo zar de la economía estadounidense.

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