Lula da Silva critica la "receta única de ajuste duro del FMI"

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El presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticó la "receta única del ajuste fiscal duro" del Fondo Monetario Internacional (FMI) para los países pobres y sostuvo que esa institución tiene que "adoptar el lenguaje del crecimiento económico y de la distribución de la renta".

"Es preciso que el FMI adopte un lenguaje de distribución de la renta. Es preciso que le FMI comience a hacer una diferenciación entre lo que es inversión productiva y lo que es deuda", agregó Lula da Silva.

El presidente brasileño hizo estas afirmaciones durante una videoconferencia con parlamentarios organizada por el Banco Mundial en París y mientras en Brasil una misión del FMI revisa el acuerdo por 14 mil millones de dólares firmado en noviembre del 2003 por el propio Lula da Silva.

Los analistas no prevén ninguna complicación en la aprobación de la primera revisión técnica del acuerdo con el Fondo ya que Brasil viene cumpliendo todas las metas, entre ellas la del superávit fiscal primario del 4,25 por ciento del Producto Bruto Interno.

En cuanto a su política económica, basada en rígidas y ortodoxas políticas fiscal y monetaria, Lula da Silva sostuvo que "dimos una demostración extraordinaria, que fue garantizar la estabilidad macroeconómica del país sin inventar ningún plan económico, apenas recuperando aquello que ningún político puede perder que es su credibilidad".

"Encontramos un país con un riesgo Brasil prácticamente a 2 mil puntos y hoy está a menos de 500 puntos. No teníamos financiamiento para nuestras exportaciones y hoy lo tenemos", completó.

En enero del 2003, cuando comenzó su gobierno, Lula da Silva aumentó, sin que el FMI se lo pidiera, el nivel del superávit fiscal primario, es decir del ahorro estatal para pagar los intereses de la deuda, del 3,75 al 4,25 por ciento del Producto Bruto Interno para asegurar a inversores y acreedores que pagaría los vencimientos.

En esa videoconferencia, Lula da Silva sostuvo que "soy de aquellos que creen que el FMI tendrá que cambiar su comportamiento. El FMI no puede tener para el desarrollo de los países pobres una única receta, que es un ajuste fiscal duro, que muchas veces no permite que los países crezcan".

"Creo que es preciso que el FMI adopte el lenguaje del crecimiento económico y de la distribución de la renta", agregó.

Lula da Silva lamentó también que, "a veces, el Banco Mundial anuncia una ayuda, pero no podemos gastarla porque tenemos que cumplir un superávit fiscal primario. No siempre podemos gastar aquello que aparece en la prensa".

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