20 de septiembre 2002 - 00:00

Podrían recuperarse obras del más famoso robo de arte

Las autoridades de Cultura de la Nación estarían a punto de recuperar la mayor parte del lote de obras de arte que fueron robadas, en la Navidad de 1980, del Museo Nacional de Bellas Artes, en lo que fue el atraco más grande del siglo en materia de cuadros en la Argentina. Muy difundido por la prensa en su momento, pero olvidado por años. Una agencia con base en Londres y Nueva York, The Art Loss Register, habría ubicado este tesoro, y en estos momentos hay gestiones reservadas para su restitución al país. El botín, valuado en u$s 6 millones, incluye obras de Matisse, Degas, Renoir, Rodin y Cézanne, entre otros.

Podrían recuperarse obras del más famoso robo de arte
Si las gestiones reservadas de los funcionarios de Cultura llegan a buen puerto, es probable que muy pronto se recupere un lote de valiosas obras de arte que el 24 de diciembre de 1980 fue robado del Museo Nacional de Bellas Artes. En el botín figuran tres óleos de Renoir, dos pequeños pasteles de Degas, dos acuarelas de Cézanne y dibujos de Gauguin, Matisse y Rodin, entre otras piezas de estética variada.

Se trata del mayor robo de obras de arte que se haya cometido en la Argentina, 16 obras y siete objetos decorativos donados por los coleccionistas Mercedes y Antonio Santamarina estimadas entonces en 6 millones de dólares, según determinó un especialista y el director del Museo en esos días, Adolfo Luis Ribera.

Fuentes de impecable procedencia informaron a Ambito Financiero que la agencia «The Art Loss Register» habría ubicado este año las obras en el extranjero, y que inmediatamente sus ejecutivos se contactaron con las autoridades argentinas para ofrecer sus servicios. Dedicada a la búsqueda de arte robado, la firma tiene sede en Londres y Nueva York, cuenta con historiadores de arte entrenados como sabuesos, clientes como la International Foundation for Art Research, Christie's, Sotheby's y Phillips, además de un registro de más de 100.000 obras robadas, entre ellas, las de nuestro museo mayor.

• Cotización

Si bien desde la fecha del robo la cotización del arte impresionista no ha hecho más que escalar posiciones, los expertos consultados por este diario, aseguran: «Aunque algunos medios llegaron a publicar que el valor de las 16 pinturas y dibujos ascendía a 20 millones, su valor es mucho menor, puede que ni siquiera alcance a los 6 millones estimados inicialmente».

Más allá del valor económico, lo importante, por tratarse de una colección pública, es sin duda el valor simbólico y patrimonial del conjunto, ya que forma parte del arte que atesoró la sociedad próspera de principios del siglo. Por otra parte, nadie puede predecir en qué estado se encuentran cuadros que durante "Gabrielle et Coco" (1878) de Pierre Auguste Renoir, una de las obras robadas en la Nochebuena de 1980 en el Museo Nacional de Bellas Artes. más de 20 años estuvieron en la clandestinidad.

Hasta hoy nada se supo sobre el paradero de las pinturas. A pesar de que hubo 500 interrogatorios y se cruzaron denuncias y rumores de todo tipo, la causa prescribió en 1990. Según los escritos del arqueólogo
Daniel Shavelzon, que investigó el robo, los archivos de Interpol poseen una extensa documentación sobre «la pobre actuación de la policía» y las circunstancias del robo, y agrega que los involucrados «resultaron ser varios a quienes luego se encomendó que resolvieran el caso. Se trataba de policías, ex militares, parapoliciales y miembros de los grupos de 'inteligencia' de la dictadura».

En los diarios de época figura la acusación pública de
Patricio Kelly al general Otto Paladino (ex titular de la SIDE y detenido entonces por el caso de la Triple

A).
Kelly afirmó que las obras robadas se encontraban en la oficina de la agencia Magister en la calle Córdoba que presidía Paladino.

Hubo otros procedimientos relacionados con el caso, como la detención de un ex comisario y su esposa en un impresionante operativo del FBI en el hotel Westing Park de Miami, donde se recuperó una pintura de
Goya robada en 1987 al Museo Castagnino de Rosario. En Buenos Aires y luego de un tiroteo se encontró en un cuarto del hotel Plaza Francia el retrato de «Felipe II» de Sánchez Coello. Pero las obras de Bellas Artes nunca habían aparecido.

El robo se atribuyó oficialmente a la escasa vigilancia nocturna del Museo, que se limitaba a dos guardias armados, y a que esa Nochebuena sólo uno quedó a cargo de la seguridad junto a un bombero. Los ladrones no encontraron mayor resistencia para ingresar y trabajaron con comodidad. Por la mañana un empleado encontró las pruebas del delito: marcos vacíos tirados en el piso y restos de la comida y el whisky que amenizó la noche.

• No profesionales

Cualquiera podía advertir que no eran profesionales, pues no le prestaron atención a las obras cumbre que tuvieron al alcance de sus manos. Como sea, por falta de información sobre el valor de algunas pinturas, por gusto personal de los ladrones o de quien encargó el trabajo, «La ninfa sorprendida» de Manet, las «Dos bailarinas» de Degas, un Gauguin, un Van Gogh y la dama vestida de blanco de Modigliani, pasaron inadvertidas mientras se llevaban un boceto de la «Fiebre amarilla» de Blanes, un Thibón de Libián y objetos decorativos.

En el momento del robo no se reveló la lista completa de obras sustraídas alegando «secreto de sumario», y recién después de un año se publicó en la revista «Stolen Art Alert».

En los anuncios que la agencia «The Art Loss Register» publica en las revistas de arte internacionales, se insiste en la importancia de difundir fotografías de las piezas robadas y asentarlas en la base de datos. Lo cierto es que así se reduce la posibilidad de reventa en el mercado internacional y se acrecienta la posibilidad de recupero. El precio que cobran por registro de cada obra ronda las 20 libras y la tarifa baja si aumenta la cantidad.

Las negociaciones actuales entre Cultura y la agencia no son sencillas, porque sus servicios no son baratos. ¿Cuánto pretende cobrar la firma por devolver o brindar datos para rescatar las 16 pinturas y dibujos? La información difiere según las fuentes consultadas. En un principio se dijo que -acaso teniendo en cuenta la carencia de recursos de las instituciones argentinas-, habrían pedido una obra en pago de honorarios: un Renoir.

También se dijo que la cifra podría rondar las 70.000 libras, aunque subyacen dudas sobre la posibilidad de conseguir las obras gratuitamente. Sin embargo, la gestión todavía está en trámite.

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