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Preocupó, pese a ser en paz, acción de activistas pagos en los piquetes
Concluyó ayer la primera protesta de los piqueteros, con poca repercusión popular y, por ello, sin incidentes graves, salvo algún caso aislado. Activistas rentados se limitaron a interrumpir alguna ruta, junto con grupos radicalizados que intentaron capitalizar políticamente la algarada desde la banquina. Los organizadores, Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista Combativa) y Luis D'Elía (concejal electo del Frepaso en La Matanza, hoy volcado al Polo Social), se ocuparon de que no hubiera desbordes, luego de que el gobierno hiciera una denuncia penal por delitos contra la libre circulación. Desautorizaron la violenta ocupación de una sucursal del Banco Provincia en Florencio Varela por un grupo al que identificaron vinculado a algún servicio de inteligencia. Envalentonados, anticiparon que la protesta continuará el martes y miércoles próximos por 48 horas.

En una curiosa apelación a quien fue silbado y abucheado en el congreso piquetero realizado la semana pasada en La Matanza, el dirigente de la Corriente Clasista y Combativa Juan Carlos Alderete pidió en un discurso al camionero Hugo Moyano que convoque a un paro general con corte de rutas en todo el país. Como admitiendo que los únicos que pueden hacerlo son los de la CGT del camionero.
Por su parte, el concejal electo del Frepaso en La Matanza Luis D'Elía dijo con exagerado optimismo que 120 mil piqueteros se movilizaron durante la jornada de protesta. Incluso se permitió una broma al hacer el anuncio: «¡Sacá la cuenta, Mathov!». En realidad los movilizados fueron muchísimos menos, y no todos respondiendo a la misma conducción.
En el otro extremo se ubicó el secretario de Seguridad, Enrique Mathov, quien minimizó los cortes y dijo que sólo 5.000 fueron los movilizados. D'Elía esgrimió esas cifras al encabezar un acto multitudinario sobre la Ruta 3 --kilómetro 21, a la altura del hospital Paroissien-, en el partido bonaerense de La Matanza, donde hizo un balance de la jornada en nombre de los organizadores de la protesta.
No respondieron todos los activistas del país a una misma conducción: uno de los hechos lamentables del día se produjo en Florencio Varela, cuando un grupo que lideraba un tal Roberto Martino -y que fue acusado de responder a algún servicio de inteligencia-, que reclamaba el cobro de planes Trabajar, ocupó el Banco Provincia.
Alderete afirmó que durante la noche del lunes tuvo que esconderse porque un juez federal había ordenado su detención por la organización de los cortes de ruta en diferentes puntos del país. Dijo que «hay un oficio del juez federal Jorge Rodríguez, del distrito de Morón», que es el que habría ordenado su detención. Alderete rechazó las «calificaciones de sediciosos» que fueron formuladas en contra de los líderes de la protesta».
«Lo único que queremos es terminar con este hambre y esta desocupación. Queremos volver a trabajar a las fábricas de donde fuimos expulsados por las políticas implementadas por los gobiernos de turno», enfatizó.
Temprano, a las 14, el acto en La Matanza comenzó con el Himno Nacional y contó con las palabras de la diputada y dirigente del gremio de los aeronáuticos Alicia Castro, que acusó de provocar «subversión económica» a los que «quieren bajar más los salarios de los trabajadores y jubilados». La legisladora, luciendo un tostado aquirido en Itaparica, subió sobre un camión apostado en la Ruta 3 y dijo: «O se está con la patria piquetera o con la patria financiera, que son los verdaderos subversivos y terroristas». Así ocultó su odio al consorcio con José Alfredo Martínez de Hoz, con quien comparte expensas en el edificio Kavanagh. Otra que buscó capitalizar, sin éxito, la algarada, fue la porteña Vilma Ripoll, del Movimiento Socialista de Trabajadores, que también se subió al camión. Aunque optó por guardar silencio.
Mientras tanto, un juez laboral que rechazó ayer un recurso de habeas corpus preventivo en favor de los piqueteros, denunció en su resolución un «virtual golpe de Estado» del Congreso contra el Poder Judicial, al aprobar la ley de déficit cero que incluye un artículo que impide el accionar de la Justicia.
Este juez laboral Claudio Andino, del populoso partido de La Matanza (sudoeste del conurbano), rechazó en una resolución de sólo dos carillas un recurso presentado el lunes por los abogados Roberto Boico y Eduardo Barcesat para garantizar la seguridad de los piqueteros. El magistrado explicó el rechazo al habeas corpus preventivo, al considerar que «no está previsto en norma alguna, lo que obligaría al juez a convertirse en creador de normas». No obstante, dejó aclarado que comparte «en un todo el brillante análisis filosófico y axiológico» presentado. «La comprendo y valoro como abogado que fui durante 27 años defendiendo intereses ajenos, mayoritariamente de trabajadores», señaló.
Andino es el juez que frenó con medidas cautelares la posibilidad de que el gobierno de la provincia de Buenos Aires pague parte de los salarios a empleados públicos con bonos denominados Patacón. Y que tanto Alderete como D'Elía presentaron en La Matanza como un triunfo.

