16 de agosto 2001 - 00:00

Sharon da vía libre a los ataques contra blancos palestinos

Miles de palestinos llevan el cuerpo del militante asesinado ayer
Miles de palestinos llevan el cuerpo del militante asesinado ayer
Jerusalén (AFP, EFE, Reuters, ANSA) - Mientras parecía inminente un ataque del ejército israelí contra la localidad palestina de Beit Yala, la política de «asesinatos selectivos» del gobierno de Ariel Sharon dio un salto cualitativo ayer con el asesinato de un militante de Al Fatah, en Hebrón, llamativamente violento.

Las fuerzas armadas de Israel admitieron haber adoptado con este atentado una nueva actitud en el conflicto: la de «la iniciativa permanente» contra los independentistas palestinos. Fuentes militares explicaron que de ahora en adelante el ejército podrá operar contra instalaciones e infraestructura de la Autoridad Palestina (AP) de Yasser Arafat en las zonas autónomas de Cisjordania y Gaza aunque no medien atentados previos de grupos extremistas.

Esas declaraciones fueron llevadas a cabo luego de que efectivos de elite de la policía de fronteras acribillaran en Hebrón a Imad Abu Sneineh, de 25 años, activista de Al Fatah y responsabilizado por Israel de «numerosos atentados armados» contra colonos judíos.

• Baleado

Comandos israelíes que se desplazaban en un vehículo de matrícula palestina dispararon contra el militante independentista en la puerta de su casa en la conflictiva ciudad de Hebrón, dijeron las autoridades palestinas. Sneineh fue alcanzado en la cabeza, el pecho, el estómago y las piernas por 10 balas.

En caso de ser confirmada oficialmente, la nueva política israelí de ataques irrestrictos podría ser interpretada como una virtual declaración de guerra contra la AP. Así, Naser al-Quidua, representante de la AP ante la ONU, pidió en Nueva York una convocatoria urgente del Consejo de Seguridad. EE.UU. manifestó su oposición a esa posibilidad.

En tanto, el ministro de Defensa israelí, Benjamin Ben Eliezer, dijo a la radio pública que «si continúan los disparos contra Guilo (barrio judío a las afueras de Jerusalén), no nos quedaremos con los brazos cruzados». Ante esa situación las tropas israelíes, apoyadas por tanques y excavadoras, permanecían anoche a la espera de la orden para invadir Beit Yala, en el distrito autónomo de Belén. Esa operación estaba prevista para el martes, pero al parecer quedó temporariamente congelada por presiones de la administración Bush y por las quejas del canciller israelí, Shimon Peres.

En tanto, cientos de miles de iraquíes salieron a las calles en respuesta a una convocatoria del presidente
Saddam Hussein, para manifestar su apoyo a la Intifada (levantamiento), mientras los ministros árabes de Relaciones Exteriores planeaban un encuentro de emergencia para discutir cómo reaccionarán en caso de un agravamiento del conflicto con los israelíes.