25 de julio 2001 - 00:00

Ya hay 200 mil casas tomadas ilegalmente

Ya hay 200 mil casas tomadas ilegalmente
Los datos oficiales indican que hoy existen más de 200 mil casas tomadas en la Capital Federal. No obstante, se calcula que estas cifras -basadas sólo en denuncias efectivas-dejarían de lado alrededor de 100 mil usurpaciones más que no han sido avisadas a la Policía Federal. En los últimos 5 años, fueron detectadas más de 2.000 tomas ilegales en las 53 comisarías porteñas; muchas, plenas de inmigrantes ilegales, delincuentes, armas y drogas.

Según un informe de la Policía Federal basado en las denuncias, al que tuvo acceso Ambito Financiero, 55% de los ocupantes es de nacionalidad extranjera y, en su mayoría, de los países limítrofes (27% peruanos, 11% bolivianos, 4,5% Paraguayos, 5% uruguayos, 1,5% chilenos y 6% de otras nacionalidades). «Muchos de los cuales no cuentan con la documentación en regla o, directamente, no la tienen», aseguró un jefe policial de la Comisaría 30ª, del barrio de Caballito, el tercero más usurpado de la Capital.

Por su parte, el secretario de Política Criminal de la Ciudad de Buenos Aires, Mariano Ciafardini, señaló que «con las casas tomadas, ocurre lo mismo que con las villas miseria; una vez que están ubicados, para sacarlos, el propietario tiene que pedirlo; si no, es imposible sacar a la gente».

Comparando las denuncias de 1997 y las de 2000, las comisarías registraron 15% más de usurpaciones, aunque entre 1998 y 1999, bajaron cerca de 12%.


No obstante, de acuerdo con los testimonios de oficiales de la Comisaría 30ª, «hay muchísimas menos denuncias que casas realmente tomadas. Nosotros patrullamos todos los días a eso de las 12 y 1 de la mañana -porque es el horario que elige la mayoría de los ocupadores ilegales para entrar en una casa o edificio-, y nos topamos muy seguido con personas que forcejean candados, que se meten en propiedades que evidencian una toma o que, directamente, traen un camión y meten sus cosas».

Primer lugar

Del ranking de ocupaciones ilegales en lo que va del año, se encuentra en primer lugar Villa Urquiza (con 330 denuncias en sólo 5 meses), seguida por Parque Avellaneda, Caballito, Constitución, Chacabuco, Chacarita, Flores, Lugano, Once, Pompeya y Soldati, todas con más de 40 denuncias hasta el momento.

Mientras que la Policía Federal destaca que por cada 100 usurpaciones, al menos en una se secuestran armas y drogas, oficiales de las comisarías afirmaron que, en realidad, el porcentaje es mucho mayor. «En la mayoría de los casos, encontramos estupefacientes o armas, aunque no en todas las casas tomadas se presupone que hay delincuentes, drogas y armas».

Los ocupantes ilegales de nacionalidad argentina (45% de la totalidad) toman -según indican las estadísticas de 1997 al primer semestre de 2001- la mayoría de las propiedades en los barrios de Recoleta, San Cristóbal, Palermo, Barracas, Parque Patricios, Núñez, Devoto y Lugano
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Por otra parte,
los barrios que registraron menor cantidad de denuncias por ocupación ilegal son los barrios de Retiro, Belgrano y Recoleta. De los alrededor de 200 mil ocupantes sin título de propiedad, sólo 0,5% fueron encarcelados o remitidos a dependencia. Es decir, que por cada 200 ilegales, uno pasó por alguna comisaría de la Capital.

La moda de las casas tomadas comenzó hace aproximadamente 20 años, con el proyecto «autopista central», propuesto por el gobierno, que uniría la Panamericana a la altura de General Paz con la Avenida 9 de Julio, pasando por Alvarez Thomas y después Córdoba. Eso obligó al gobierno a comprar las propiedades que quedaban en medio de la trama trazada. Luego, el proyecto se cayó, y las propiedades que no se tiraron abajo fueron usurpadas. Muchas de ellas siguen ocupadas ilegalmente en la actualidad.
«En la década del '90, se produjo la usurpación de muchas propiedades privadas. Por ejemplo, en Villa del Parque, todos los depósitos de las bodegas y otros de empresas lácteas están ocupados hasta el día de hoy y se conocen como 'la lechería'; ahí hay cualquier cantidad de gente», explicó la socióloga Obdulia García Piñeiro.

En los últimos 25 años, el agravamiento de la situación económica y la falta de alternativas impulsaron a la gente a tomar soluciones ilegales. Desde 1980 a 2000, los ocupadores ilegales de la Capital Federal pasaron de ser aproximadamente de 37 mil a 200 mil.