Moscú - El presidente ruso, Vladímir Putin, ponderó ayer “numerosos puntos” del plan de paz que propone China y acusó a Ucrania de entorpecer esas gestiones. Sin embargo, el mandatario de ese país, Volodímir Zelenski, invitó al Gobierno chino a “asociarse a la búsqueda de una fórmula.
Putin aceptó el borrador de China y Ucrania ya pide ser parte de una negociación de paz
Ponderaron el crecimiento del comercio de gas y embistieron contra la OTAN y EE.UU. por sus ambiciones en Asia. Zelenski rechaza un cese del fuego.
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“Numerosos puntos del plan de paz propuesto por China pueden servir de base para un arreglo pacífico cuando Occidente y Kiev estén dispuestos a ello. Pero no vemos por el momento disposición de su parte...”, declaró Putin tras reunirse en Moscú con su homólogo chino Xi Jinping.
Zelenski, con todo, replicó en una conferencia de prensa que “le propusimos a China asociarse a la búsqueda de una fórmula de paz”. “Le dijimos: ‘Te invitamos al diálogo, esperamos tu respuesta’, peo hasta ahora “solo recibimos algunas señales, nada concreto”.
La desconfianza occidental persiste sobre la propuesta que Xi Jinping llevó a Rusia, donde ayer pasó el segundo de sus tres días de visita.
“Le corresponde a Ucrania decidir cuáles son las condiciones aceptables para cualquier solución pacífica. Por lo tanto, China necesita comenzar a comprender la perspectiva de Ucrania y comprometerse directamente con el presidente Zelenski si quiere tomarse en serio la paz”, advirtió el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Jens Stoltenberg.
Este dijo que la Alianza Atlántica agradecía cualquier propuesta que pudiera conducir a una “paz justa y sostenible”.
Evaluación
En su visión, el plan chino incluye algunos elementos positivos, como el énfasis en la seguridad nuclear, la protección de los civiles y la integridad territorial. Sin embargo, advirtió que cualquier propuesta de un alto el fuego que no respete la soberanía de Ucrania “solo será una forma de congelar la guerra y garantizar que Rusia pueda reconstituirse, reagruparse y volver a atacar”.
Expresó, en ese sentido, un argumento que enarbola Kiev. El vocero presidencial Mijailo Podolyak explicó en Twitter que “cualquier intento de congelar el conflicto lo prolongaría y un alto el fuego solo significaría una guerra inconclusa que seguiría ardiendo en el corazón de Europa”.
La posibilidad de una mediación china ya está lanzada y habrá que determinar de ahora en más la disposición de las partes a comprometerse con ella. La desconfianza ucraniana y occidental se fundan en el carácter de aliados de Xi y Putin, lo que quedó firmemente establecido en el segundo día de visita del presidente chino a Rusia.
Xi Jinping aseguró ayer que su Gobierno dará “prioridad” a las relaciones con Rusia, dos “grandes potencias vecinas”.
Sintonía
Horas antes de su segunda reunión con Putin, en la que se discutió la guerra en Ucrania, el líder chino consideró que su viaje responde a una “lógica histórica”, ya que “somos grandes potencias vecinas y socios estratégicos a todos los niveles”.
Ambos líderes ponderaron el suministro récord de gas a China a través de gasoducto en Siberia, lo que le permite a Rusia darle salida al fluido vetado en considerable medida por la Unión Europea.
Asimismo, se declararon “preocupados” por la creciente presencia de la OTAN en Asia.
“Las (dos) partes están muy preocupadas por el creciente refuerzo de los vínculos entre la OTAN y los países de la región Asia-Pacífico en relación a cuestiones militares y de seguridad”, indicaron Putin y Xi, acusando a la Alianza Atlántica de “socavar la paz y la estabilidad regional”.
Moscú y Pekín “están en contra de la formación de bloques cerrados exclusivos en la región de Asia-Pacífico”, subrayaron, denunciando “la influencia negativa de la estrategia de Estados Unidos guiado por una mentalidad de la Guerra Fría sobre la paz y la estabilidad en esta región”.
Rusia y China también mostraron su “fuerte preocupación” ante las eventuales “consecuencias y riesgos para la estabilidad estratégica en la región de Asia-Pacífico” por los proyectos de alianza entre Estados Unidos, Australia y Reino Unido (AUKUS) para dotar de submarinos de propulsión nuclear a Australia.
Moscú y Pekín “llaman firmemente a los miembros de esa asociación a cumplir estrictamente sus compromisos sobre la no proliferación (...) y a apoyar la paz regional”, declararon.


