Rusia atormentó a Ucrania con otra lluvia de misiles y dejó medio país a oscuras

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Kiev desconectó las centrales nucleares del sistema eléctrico. Zelenski habilitó sitios seguros de emergencia con luz, calefacción, conexión a Internet y asistencia médica. Se abre una etapa humanitaria dramática.

Kiev - Rusia profundizó ayer su estrategia de sumir a Ucrania en la oscuridad y el frío de cara al próximo invierno boreal, al lanzar una arrasadora lluvia de misiles que dejó varios civiles muertos y obligó al Gobierno de Kiev a cerrar las centrales nucleares del país.

Las tropas del Kremlin dispararon “unos 70 misiles de crucero” contra diversos objetivos en Ucrania, 51 de los cuales fueron interceptados, según un balance de la Fuerza Aérea del país atacado. Pese a eso, los proyectiles que lograron dar en sus blancos causaron cortes masivos de electricidad.

En tanto, las autoridades de Moldavia, al otro lado de la frontera, afirmaron que más de la mitad de ese país se quedó sin electricidad, la primera vez que un estado vecino informa de daños tan importantes por la guerra desencadenada en Ucrania hace nueve meses tras la invasión rusa.

Un apagón obligó a cerrar los reactores de la central nuclear de Pivdenoukrainsk, en el sur de Ucrania, y de las de Jmelnitski y Rivne, en el oeste, informó la empresa estatal de energía nuclear Energoatom.

“Actualmente, las centrales funcionan en modo proyecto, sin generación en el sistema energético nacional”, dijo Energoatom.

Las sirenas antiaéreas sonaron en todo el país en señal de alerta nacional. Se escucharon explosiones en las afueras de Kiev, que quedó sumida en la oscuridad. Funcionarios de la ciudad dijeron que una persona murió y otra resultó herida en un edificio de dos pisos que fue impactado.

Asimismo, misiles rusos alcanzaron un hospital de maternidad en la región sureña de Zaporiyia durante la noche, con consecuencias trágicas (ver nota aparte). También se registraron explosiones en otras ciudades, con un saldo no determinado de víctimas.

Estrategia

Rusia reconoció el mes pasado que apunta a destruir los sistemas de energía civil y de calefacción de Ucrania con misiles de largo alcance y drones.

El Gobierno de Vladímir Putin dice que el objetivo es reducir la capacidad de lucha de Kiev y empujarla a negociar. Ucrania, por su parte, alega que los ataques a su infraestructura son crímenes de guerra que tienen la intención deliberada de dañar a los civiles para quebrar la voluntad nacional.

Con la caída de las primeras nevadas del gélido invierno ucraniano, las autoridades están preocupadas por el impacto de los cortes de electricidad que afectan a millones de personas.

En un discurso nocturno por video, el presidente Volodímir Zelenski anunció la creación de “centros de invencibilidad” especiales en todo el país para proporcionar electricidad, calefacción, agua, Internet, conexiones de telefonía móvil y una farmacia, de forma gratuita y durante las 24 horas del día.

Los ataques a las instalaciones energéticas ucranianas se producen tras una serie de reveses en el campo de batalla ruso, que culminaron este mes con la retirada de la ciudad sureña de Jersón a la orilla oriental del río Dniéper, que divide el país.

Revancha

Una semana después de la reconquista por las fuerzas ucranianas, los residentes estaban derribando los carteles de propaganda rusa y sustituyéndolos por otros proucranianos.

“En cuanto entraron nuestros soldados, se imprimieron estos carteles y nos los entregaron. Encontramos trabajadores para instalar los carteles, y limpiamos la publicidad lo antes posible”, dijo Antonina Dobrozhenska, que trabaja en el departamento de comunicaciones del Gobierno.

Rusia ha estado atacando a Ucrania con costosos misiles de crucero de largo alcance y drones baratos de fabricación iraní. El Ministerio de Defensa británico dijo ayer que no hubo informes públicos sobre el uso de drones iraníes de un solo uso desde alrededor del 17 de noviembre, una señal de que Moscú podría estar quedándose sin ellos y que trataría de obtener más.

Las batallas se intensificaron en el este, donde Moscú está presionando una ofensiva a lo largo de un tramo de la línea del frente al oeste de la ciudad de Dónetsk, que ha estado en manos de milicias prorrusas desde 2014. La región de Dónetsk fue escenario de feroces ataques y constantes bombardeos en las últimas 24 horas, dijo Zelenski.

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