Tras confirmarse las elecciones de San Luis para el 11 de junio con ley de lemas, el principal opositor al Gobierno de Alberto Rodríguez Saá, el diputado nacional Claudio Poggi, instó a todos los espacios de la provincia a unificarse y competir con candidaturas dentro un lema.
El viernes, el mandatario sacudió el tablero al confirmar la fecha desdoblada de la nacional y al designar como su candidato a la sucesión a Jorge “Gato” Fernández, dirigente de perfil bajo. Será, acaso, un posible final de la era Rodríguez Saá, que dependerá de la decisión que tome su hermano Adolfo, enemistado del gobernador y con quien compitió en 2019. No obstante, tiene las puertas abiertas del PJ para inscribirse como sublema.
Alberto hijo, sobre quien se especulaba una posible candidatura, evitó subirse a la contienda para reemplazar a su padre.
Lema
En ese marco, Poggi, quien gobernó la provincia entre 2011 y 2015 como aliado de los Rodríguez Saá, llamó a una unidad opositora.
“Quienes integramos la oposición, debemos generar una alternativa de futuro para los sanluiseños. Tenemos la oportunidad y responsabilidad de conformar un frente electoral, a través de un único lema, que aglutine a todos los que queremos un cambio en San Luis”, dijo en un hilo de Twitter.
Luego agregó: “Los sanluiseños necesitamos recuperar la seguridad, el orden institucional y la posibilidad vivir en una provincia donde las oportunidades de trabajo, la educación y la salud vuelvan a ser prioridad. Trabajemos unidos en la construcción del San Luis que se viene”.
Vale destacar que en los comicios de medio término de 2021, uno de los distritos donde se rompió JxC fue San Luis, donde de todos modos el frente Avanza de Poggi (sin la UCR) le ganó a la lista de Alberto Rodríguez Saá. Una victoria que no da garantías: Poggi también se alzó con la victoria en las PASO legislativas 2017 y perdió tanto en las generales de aquel año como en los comicios por la gobernación en 2019.
Perfil
La llegada de los lemas cayó como un bombazo en los cuarteles del PRO que sustentan a Poggi. Las chances de volver a la gobernación mermaban ante una competencia interna del peronismo que sumara a un lema único.
Ahora, las expectativas están en la decisión de Adolfo Rodríguez Saá, de 75 años, quien no se pronunció hasta el momento. La designación de Fernández, exintendente de Tilisarao, un pequeño poblado de unos 12 mil habitantes y también exministro de la Corte local, hizo recalcular a todos en su estrategia.
Fernández, más reconocido en la clase política que en la sociedad, tiene más vínculo con Adolfo que con Alberto. De hecho, el gobernador lo presentó como un candidato “que atraviesa la grieta”.
Así, el llamado de Poggi a la unidad opositora es un canto de sirenas en especial para el radicalismo, para reconfigurar la alianza nacional también en la provincia.
Pero también apunta a los libertarios de Javier Milei, que tantea presentar como su delfín a Bartolomé Abdala, exdiputado provincial.
La intención es que la competencia se dé por dentro de un lema y que los votos de los derrotados sumen al candidato con mayor adhesiones, para buscar una competencia real contra el peronismo que gobierna la provincia desde 1983, año en que ganó Adolfo Rodríguez Saá en una continuidad del apellido que llega hasta la actualidad, con el impasse de Poggi entre 2011 y 2015.
En filas del oficialismo creen que si bien el gobernador deberá instalar a Fernández más allá de sus pagos originales, le deja a la oposición un vacío argumental: no peleará contra los Rodríguez Saá ni contra un kirchnerista, como suele mencionar en sus discursos.
Asimismo, el peronismo deberá evaluar si reforzará el lema como más candidaturas.
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