Finanzas

Se desactivó la bomba de Lebac tras 16 años y miles de millones pagados en intereses

Las Lebac fueron utilizadas por todos los presidentes del Banco Central desde su creación, pero fue Federico Sturzenegger con la llegada de Cambiemos al Poder en diciembre de 2015, quien las convirtió en una herramienta central de la política económica.

El Banco Central canceló el miércoles el último vencimiento de Lebac por $ 68.618 millones, por lo que esas letras que le trajo más de un dolor de cabeza al Gobierno, desaparecen del mercado.

Fuentes de la autoridad monetaria indicaron a NA que el aumento de la base monetaria resultante de esa cancelación "ya fue absorbido casi en su totalidad" por el organismo en las licitaciones diarias de Leliqs del 18 y 19 de diciembre".

En ese sentido, indicaron que el Banco Central "absorbió $ 19.131 millones y $ 48.109 millones" por encima del vencimiento de Letras de Liquidez.

En la última licitación de Lebac, realizada el 20 de noviembre, se había pagado una tasa del 50% anual y se habían colocado unos $ 40.000 millones.

En manos de la alianza Cambiemos, el Banco Central desembolsó u$s 21.000 millones sólo en concepto de pago de intereses de Lebac en 2016 y 2017 a inversores locales y extranjeros que ingresaron con capitales financieros, aprovecharon las tasas reales positivas y luego se fueron.

Estas letras -a las que podía acceder cualquier ahorrista inversor- debutaron con un plazo de 14 días en marzo de 2002 en plena salida de la crisis financiera, económica, política y social que marcó a la Argentina a principios de este siglo.

Con una colocación de $ 53 millones de pesos y tasas del 80% anual, las Lebac a 28 días empezaron a girar en la city financiera en agosto de 2002 como mecanismo de esterilización para momentos en los que había muchos pesos en circulación.

Estas letras fueron creadas por un equipo integrado por Mario Blejer, por entonces presidente del Banco Central; Aldo Pignanelli, quien era director de la entidad; y Eduardo Levy Yeyati, jefe de asesores.

Fue el instrumento que en ese momento estos economistas encontraron para controlar la corrida cambiaria, dado que la Argentina intentaba salir de la quiebra de su sistema financiero, lo que afectó los ahorros de millones de argentinos.

Las Lebac fueron utilizadas por todos los presidentes del Banco Central desde su creación, pero fue Federico Sturzenegger con la llegada de Cambiemos al Poder en diciembre de 2015, quien las convirtió en una herramienta central de la política económica.

Es así que estas letras llegaron a escalar hasta $ 1,28 billones y representaron el 11% del Producto Bruto Interno de la Argentina o lo mismo que el Banco Central tuvo a principios de año como reservas internacionales.

Cuando Sturzenegger se fue este año del Banco Central por el fracaso de su política monetaria para contener la inflación, las autoridades decidieron eliminar las Lebac -a las que podía acceder cualquier inversor- y cambiarlas por las Letras de Liquidez (Leliq) que sólo pueden comprar los bancos comerciales.

El stock de Leliq hoy se encuentra en los $ 659.633 millones, es decir el 48,67% de la base monetaria, que actualmente se ubica en 1,35 billones de pesos.

Las Leliq representan el 24,85% de los $ 2,6 billones que tienen depositados a plazo y a la vista en los ahorristas argentinos.

Del mismo modo, las Leliq son equivalentes a unos u$s 17.241 millones (al tipo de cambio mayorista actual), lo que representa el 29,41% de las reservas internacionales netas del Banco Central.

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