- ámbito
- Secciones Especiales
El Enapro, frente a nuevos tiempos
Al cierre de esta edición, el ministro delegó funciones en una persona de su confianza, pero que desconoce absolutamente sobre este tema.
Si las presiones políticas le exigían a Obeid desplazar a Grande, lo más razonable hubiera sido nombrar en su reemplazo a algún experto en la materia, que, con seguridad, Rosario hubiera sido capaz de proveer en calidad y cantidad. En tal sentido, entendemos que convertir a dicho funcionario en un “olifuncional”no es una decisión feliz, ya que, por obvias razones, no podría atender las cuestiones del puerto de Rosario con la dedicación y el tiempo que se necesita (y a 400 km de distancia).
Así, esta decisión podría interpretarse como una posible señal de la poca importancia que Rosario tendría en los planes del nuevo gobierno. Su puerto, a partir de su concesión, había comenzado a dar solución a uno de los más importantes flagelos que tenía la ciudad: el alto nivel de desocupación ; pero, gente cercana al gobernador sostiene que nunca estuvo muy interesado por el puerto, y esta despreocupación se habría visto en forma muy clara en el hecho de no haber querido recibir un informe personalizado de la licenciada Grande acerca de la situación de la terminal y los alcances económicos y sociales que puede ofrecer. María Herminia Grande conoció su desplazamiento a través de los medios de difusión locales, en lugar de haber sido notificada oficialmente por el propio gobernador o alguno de sus ministros, como correspondería en cualquier país civilizado.
La ocasión merece, también, hacer recordar que el gobernador Obeid y Grande, a pedido del justicialismo santafesino, se presentaron a elecciones juntos, peleando el primero por la gobernación y la segunda por la intendencia de Rosario.


Dejá tu comentario