Con semejante estigma sobre su trabajo, el mecánico de autos carga sobre sus espaldas con la responsabilidad de entregar la unidad en óptimas condiciones para que el cliente se vaya conforme y retorne al taller -aunque siempre rumiando bronca- el día en que nuevamente tenga que realizar un modesto cambio de aceite, un ajuste en los frenos y embragues, una alineación y balanceo del tren delantero, o la nunca bien ponderada chapa y pintura.
| Desarrollo |
El mantenimiento o las reparaciones en un taller mecánico se cobran por el tiempo que demanda llevar a cabo el trabajo. Por ejemplo, reemplazar un embrague le insume al técnico la dedicación de una jornada completa y se cotiza en $ 450. La puesta a punto de los frenos también requiere de un día de labor y se factura $ 200. Mientras que cambiar las correas de distribución en el transcurso de cuatro a seis horas cuesta $ 150. La reparación de los caños de escape y de refrigeración, el ajuste de la dirección y tren delantero; o cambios en las pastillas de frenos, bujías y filtros, son otros de los trabajos más solicitados.
La mayoría de los mecánicos que trabaja por un sueldo fijo percibe entre $ 600 y $ 1.000 mensuales, por una jornada laboral que transcurre de 8 a 12 y de 14 a 18 horas. Paralelamente, existe otra modalidad contractual con el propietario del taller donde el operario cobra su remuneración por producción. Es decir, en base a una comisión que se estipula de antemano de entre 30% y 40% en relación con el valor de cada reparación que éste realice.
El clásico trabajo de chapa y pintura se cobra con dos nomencladores diferentes. Así como la reparación de la chapa se factura por cantidad de tiempo, la pintura se cotiza por «paño», término que representa la unidad en la escala elaborada para definir el valor de este servicio.
De este modo, una puerta y un guardabarro equivalen a un paño; mientras una tapa de baúl, un capot o un techo, a dos. El precio para realizar en un auto la dupla completa -que ha quedado para la historia como la tarea más representativa y simbólica de lo que significa un taller mecánico- es de $ 200, aunque no habría que perder de vista que en este negocio los valores que se fijan para cada trabajo no sólo se determinan en función de la complejidad de la reparación sino que a la hora de determinar los precios también influyen el prestigio de la marca del auto y si es o no importado; dos cualidades que si se presentaran juntas automáticamente conducirían a que el precio ascienda sensiblemente.
El lugar de trabajo de un mecánico de autos no es únicamente el clásico taller. Existen, además, otros espacios como las casas de repuestos, empresas de automotores o concesionarias que constituyen un diversificado ámbito laboral.
| Capacitacion |
Los cursos para recibir una formación de mecánico de autos se brindan en diversos institutos y tienen una duración de entre cinco meses y tres años en función de la complejidad y el espectro que abarque cada uno.
En ellos -cuestan entre $ 80 y $ 100 con una matrícula del mismo importe y generalmente están organizados en base a dos clases semanales- se enseñan todos los aspectos fundamentales que hacen al funcionamiento de un automóvil: las partes mecánicas y eléctricas, la inyección, la carburación, etc. Y a su vez existen otros cursos más breves que tienen su eje en las siguientes especialidades:
* Bombas diesel: es un curso teórico-práctico en el que se realiza un recorrido por aspectos esenciales de esta clase de artefactos, como el sistema de inyección gasolera compuesto por inyectores, bombas lineales y rotativas (con su sincronización y calibrado), reguladores mecánicos, neumáticos e hidráulicos así como también la puesta a punto del motor diesel.
Para que los alumnos tengan la posibilidad de realizar prácticas concretas y se vayan familiarizando con todas las piezas con las que se encontrarán en un taller profesional, los institutos están equipados con bancos de pruebas y con las herramientas que son utilizadas para efectuar el mantenimiento y las reparaciones del caso. Esta especialidad otorga la posibilidad de que el mecánico se emplee en alguna empresa del ramo o que se independice e instale un taller de bombas diesel.
* Carburación y afinado de motores: también es una especialidad que se estudia con la premisa de compatibilizar la teoría con la práctica y en la cual se difunden todas las líneas de carburadores que hay en plaza, ya sean de una, dos o cuatro bocas.
Este curso se complementa con el estudio de toda la parte del circuito de encendido y la puesta a punto del motor en todos los niveles: mecánico, eléctrico y carburación. Asimismo es apto para aquellos propietarios de automóviles a quienes les interese tener nociones elementales que les permitan resolver inconvenientes en caso de que se produzca alguna avería o desperfecto cuando esté conduciendo el vehículo por una ruta.
* Inyección a nafta es un curso sofisticado en el cual se explica el funcionamiento del sistema de inyección que poseen los vehículos nafteros y donde se traza un amplio recorrido por sus componentes abarcando de esta manera los sensores, actuadores, cajas de mando, sistemas de relays, circuitos eléctricos, etcétera. Habitualmente el programa comienza en el desarrollo de la inyección mecánica K-Jetronic, continúa con la inyección mecánico-electrónica KE-Jetronic y finaliza con la actual inyección electrónica LE-Jetronic.
Las prácticas se realizan sobre motores monopunto y multipunto de distintas marcas y el estudio del sistema de inyección electrónica se hace con el respaldo de un monitoreo computarizado y equipos de verificación del estado de todo el sistema.
* Encendido electrónico: existen cursos de cinco meses donde se transmiten nociones esenciales del campo de la electricidad. Posteriormente se profundiza en el encendido clásico con bovina y condensador y en el más moderno que es de diseño electrónico. Por último, se estudia el sistema inductivo y se realizan prácticas con distintos sistemas aplicados a los motores en funcionamiento.
* Mecánica, carburación y encendido de motores: es un curso de 10 meses que se presenta como alternativa al curso completo de tres años y similar al de cinco meses pero planificado para analizar a fondo la mecánica del motor y la transmisión. Durante los primeros cinco meses se aborda toda la mecánica del motor y el funcionamiento del embrague, la caja y el diferencial. Mientras que en la segunda fase se presentan toda la clase de carburadores que existen de una, dos o cuatro bocas, para terminar en el circuito de encendido y la puesta a punto correspondiente.
* Para entender cómo trabaja el sistema eléctrico de un automóvil de manera global hay cursos también de diez meses de duración en donde se entrena al futuro mecánico para que esté en condiciones de reparar o sustituir: baterías, dínamos, accesorios del automóvil, alternadores, motores de arranque, el encendido convencional o el transistorizado, la puesta a punto del encendido, el circuito del tablero y hasta la instalación eléctrica completa del vehículo.
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