''Siempre soñé vestir a una mujer fantástica''

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Siempre fuimos adolescentes normales; nos gustaba mezclar modelos, buscar nuestra propia imagen», cuenta sobre sus comienzos Liliana Montiel de Rivas, más conocida como Moni Rivas, quien desde 1982, cuando recién había pasado los veinte años, dirige junto con su hermana Susana la marca de ropa femenina Chocolate, una empresa que ellas mismas idearon y que sigue vigente después de más de dos décadas.
Cuando las hermanas comenzaron a barajar nombres para su proyecto, lo primero que surgió fue una palabra inglesa. Pero en ese momento, en 1982, no les pareció lo más conveniente. Entonces, en una especie de torbellino de ideas, surgió Chocolate, un concepto poco convencional en un momento en que la mayoría de los locales tenían nombres propios. La firma nació como una empresa familiar que con el tiempo se fue profesionalizando y en la que las hermanas son directoras y sus maridos ocupan la presidencia y la vicepresidencia. Y aunque aseguran que las decisiones las toman en conjunto, Moni Rivas nos comenta que «nosotras elegimos. Son maridos inteligentes, como me dijeron alguna vez. Siempre nos dejaron que nosotras podamos decidir y hacer».
También sus hijas, quienes vivieron y estudiaron en el extranjero, colaboran con la firma.
Diferencias
Moni Rivas, quien siempre soñó con vestir a una mujer que pudiese estar «fantástica» tanto en París como en Nueva York, se define como una persona con un gusto muy básico en cuanto a la indumentaria. «Uso jeans y una remera o camisa y muy pocos accesorios. Aunque siempre me gusta vestir un modelo especial para una ocasión que lo amerite», afirma.
En cuanto a la indumentaria, las mujeres siempre son cambiantes. Adoran estar al día, verse bien. La ropa juega también un papel importante a la hora de definir un estado de ánimo y marca, sin lugar a dudas, la personalidad. Y, obviamente, las mujeres están entre los miles de turistas que están arribando en los últimos tiempos a la Argentina.
«Se nota la diferencia cuando llegan los contingentes de turistas. Les gusta comprar en cantidad. Se llevan accesorios y carteras, así como sweaters. Además de la lana, valoran los abrigos. Pero lo que notamos es que no consumen específicamente un producto, sino que llevan conjuntos completos. Es muy interesante porque hay un flujo constante de visitantes que recorren los shopping y llegan a todos los lugares. Incluso tuvimos casos de clientas de otros países que se acercan a los locales de la Argentina.»
Tendencias
Las tendencias de la moda siempre cambian. Como un torbellino llegan, marcan una época y se van. Porque la moda tiene vida, es evolución constante, como comenta la directora de Chocolate. «Hoy me puede gustar un diseñador y mañana otro. Hay cosas que toda la vida nos van a llamar la atención porque siempre hay como una raíz clásica. Pero hay accesorios o tendencias que se usaron en un tiempo y ahora ya no van más. A mí en particular me gusta mantener un estilo bohemio; creo que cada mujer tiene que ajustar la prenda a su personalidad. Uno va tomando la tendencia de la calle y eso es lo que sirve: estar en constante evolución.»

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