El crimen del trabajador rural Luis Espinoza, por el cual hay nueve efectivos policiales de Tucumán detenidos, impulsó un proyecto de reestructuración de las fuerzas de seguridad en la provincia que gobierna el peronista Juan Manzur.
El crimen del trabajador rural Luis Espinoza, por el cual hay nueve efectivos policiales de Tucumán detenidos, impulsó un proyecto de reestructuración de las fuerzas de seguridad en la provincia que gobierna el peronista Juan Manzur.
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Al mismo tiempo, el hecho ocurrido la semana pasada volvió a mostrar señales de tensión entre Manzur y su vice Osvaldo Jaldo, quien insiste en “depurar” a la policía como le manifestó a la familia de Espinoza cuando los recibió días atrás en la Legislatura tucumana. Jaldo, además, citó a ese recinto al ministro de Seguridad local, Claudio Maley, para dar explicaciones. Como presidente de la Legislatura, Jaldo le ha disputado poder a Manzur, en una pulseada que tiene la meta puesta en 2023, cuando el actual gobernador no tendrá opción de ser reelecto.
Justamente la cartera que dirige Maley le dio forma a un proyecto de reforma policial que busca “sentar las bases de una generación futura enmarcada dentro de los derechos humanos, las garantías constitucionales y la vida en democracia”,como dijo el subsecretario de Seguridad, José Ardiles. “Ningún oficial jefe y superior podrá ascender a subcomisario o comisario principal si no tiene títulos terciarios o universitarios, además de una capacitación en derechos humanos, uso racional de la fuerza pública y violencia de género”, agregó el Ardiles.
A partir del plan de la reestructuración, la Ley Orgánica de la Policía de Tucumán pasará a denominarse Sistema Integral de Seguridad Pública. El secretario de Seguridad, Luis Ibáñez, explicó que “es un trabajo” que iniciaron “hace tiempo y ahora” están en “condiciones de presentarlo para que tomen participación el resto de los poderes y dar inicio al tratamiento”. Ibáñez destacó que se reunirán con representantes de la Fiscalía de Estado para ultimar los detalles y luego presentar el proyecto a la Legislatura provincial para su aprobación.
La reorganización policial comenzó con cambios en los puestos de conducción de las unidades regionales y de algunos departamentos de la fuerza luego de los cuestionamientos realizados por el crimen de Espinoza, el trabajador rural asesinado al recibir un disparo de un policía tras un operativo realizado durante un festival de caballos cuadreros en el paraje de Melcho, en Simoca. La fiscal Mónica García de Targa, titular de la Fiscalía de Instrucción I del Centro Judicial de Monteros, sostiene que el cuerpo fue trasladado hasta la comisaría de Monteagudo y descartado en Catamarca, donde fue arrojado por un barranco.
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