17 de julio 2025 - 18:29

El micelio: el material biodegradable que podría revolucionar la industria del packaging

Una startup argentina desarrolla envases a partir de hongos con bajo impacto ambiental y potencial para transformar la economía circular.

El micelio no solo es ecológico: también es funcional.

El micelio no solo es ecológico: también es funcional.

En un contexto donde la sostenibilidad se vuelve una exigencia y no solo un valor agregado, un nuevo actor biológico irrumpe con fuerza en la industria del packaging: el micelio, la red de filamentos que constituye la base del sistema de raíces de los hongos. Este biomaterial, 100% biodegradable, tiene el potencial de reemplazar al telgopor y a otros plásticos de un solo uso, representando una innovación clave para la transición hacia una economía más verde.

El micelio no solo es ecológico: también es funcional. Su estructura permite crear envases livianos, resistentes, hidrofóbicos y con propiedades aislantes, sin necesidad de químicos ni plásticos añadidos. Además, puede descomponerse en menos de dos meses, reintegrándose al ambiente como nutriente, en línea con los principios de la economía circular.

De la biología a los negocios

En Argentina, la startup biotecnológica MOSH, liderada por la diseñadora industrial Denise Pañella, ha desarrollado una línea de productos de packaging a base de micelio. Con un enfoque de diseño sustentable y producción regenerativa, MOSH propone una alternativa de lujo para marcas que buscan reducir su huella de carbono sin resignar calidad ni estética.

MICELIO
Su estructura permite crear envases livianos, resistentes, hidrofóbicos y con propiedades aislantes, sin necesidad de químicos ni plásticos añadidos.

Su estructura permite crear envases livianos, resistentes, hidrofóbicos y con propiedades aislantes, sin necesidad de químicos ni plásticos añadidos.

"Cada unidad que cultivamos con micelio es única, compostable, y capaz de volver a la tierra sin contaminar", señala Pañella, quien recientemente presentó este material innovador en la Semana del Diseño de Milán, uno de los eventos de diseño más prestigiosos del mundo.

La empresa no habla de “fabricación”, sino de “cultivo”, lo que remite a un paradigma productivo completamente distinto: uno que se alinea con los ciclos naturales, minimiza el uso de recursos y promueve la regeneración del ecosistema.

Oportunidades en un mercado global en transición

El desarrollo de alternativas al plástico se ha convertido en una prioridad para gobiernos y empresas. La Comisión Europea estableció que, para 2030, todos los envases plásticos en circulación deben ser reciclables. Esta medida forma parte de una estrategia mayor para alcanzar la neutralidad de carbono hacia 2050 y frenar el avance de la contaminación por plásticos de un solo uso.

En este escenario, materiales como el micelio no solo ofrecen una respuesta técnica y ambiental, sino también una ventaja competitiva para empresas exportadoras que deben adaptarse a regulaciones ambientales cada vez más estrictas. Con la mirada puesta en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la biofabricación basada en hongos se posiciona como una vía viable para la innovación con impacto económico, ambiental y social.

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