Quién es Sarah Gilbert, la científica que está detrás de la vacuna de Oxford

La vacunóloga británica lidera el equipo de 300 investigadores de la Universidad de Oxford que trabajan con el laboratorio AstraZeneca. Sus trillizos fueron voluntarios para las pruebas.

Sarah Gilbert pasó gran parte de su vida en el anonimato, tal cual siempre lo deseó, pero desde que comenzó a liderar el equipo de más de 300 científicos de la Universidad de Oxford que trabaja con el laboratorio AstraZeneca y a medida que los resultados mostraban avances para combatir el coronavirus Covid-19, la vacunóloga británica empezó a estar en el centro de la escena mundial.

A los 58 años, la especialista en el desarrollo de vacunas contra la influenza y los patógenos virales, aseguró que desde que enfocó toda su energía en el proyecto el descanso pasó a ser anecdótico: "Solamente duermo cuatro horas por día".

Este proyecto fue el primero en ingresar a la fase 3 en todo el mundo y uno de los más sólidos para la comunidad científica internacional, al punto que el presidente Alberto Fernández anunciará que comenzará a producirse en el país.

“El primer desafío que tuvimos para desarrollar la vacuna por el coronavirus fue el financiamiento, porque teníamos poco dinero y el proyecto creció y necesitábamos más dinero”, contó en un conversatorio organizado por la Universidad de Oxford en junio.

Con la aparición del laboratorio y la inyección económica, los tiempos se aceleraron para el grupo de profesionales y se encuentran "haciendo todo en paralelo" y "con mucho menos tiempo".

"Nada de esto es nuevo para nosotros, solo que ahora hacemos varias cosas al mismo tiempo”, expresó en declaraciones recogidas por el medio El Economista.

Gilbert dio luz a trillizos en 1998, quienes la acompañarían más tarde en este importante avance contra el coronavirus: "Solo tuve 18 semanas de baja por maternidad. Tenía que cuidar de tres bebés prematuros y fue muy estresante".

“Cuando tuve a mis hijos, en 1998, solo tenía derecho a 18 semanas de licencia remunerada por maternidad, lo que fue difícil, ya que tuve que cuidar a tres bebés prematuros”, recordó.

Los tres, que actualmente tienen 21 años y estudian bioquímica, decidieron someterse en abril a las pruebas para analizar los efectos de la vacuna en los humanos.

“Realmente no lo discutimos en familia, no pasaba mucho tiempo en la casa por ese entonces”, comentó en diálogo con la BBC.

Dejá tu comentario