Política

Vice de Aguad, a China para iniciar diálogo estrátegico de cooperación

La viceministra de Defensa, Paola Di Chiaro, visitará China para asistir a un encuentro sobre asuntos estratégicos regionales y globales de interés mutuo. La reunión bilateral entre el 18 y 19 de agosto es parte de la agenda establecida en acuerdos y convenios firmados por ambos ministerios. En diciembre de 2018 los presidentes Mauricio Macri y Xi Jinping firmaron un plan de acción conjunta 2019-2023, que constituye el programa que guiará el intercambio y la cooperación bilateral en distintas áreas para el próximo lustro, entre ellas está la Defensa. La estadía en Beijing tiene un objetivo político superior; pulir detalles de la visita oficial al país que hará el ministro de Defensa, general Wei Fenghe. Con el estilo chino característico, discreción y fortaleza en las palabras, el agregado de Defensa de la República Popular China en Buenos Aires, coronel mayor Liu Chan adelantó que Fenghe llegará a la Argentina a principios de setiembre. Una movida formal más de Beijing para sellar la alianza estratégica integral que tiene con la Argentina y también hacer pie en el ámbito de las relaciones militares. Se prepara una donación de equipos de comunicaciones destinados a las tres fuerzas más un hospital reubicable y los camiones necesarios para su movilización en el terreno.

Es el tipo de obsequio sin contraindicaciones a ojos de países aliados tradicionales de la Argentina, por caso los Estados Unidos. Nadie diría que unos cientos de aparatos de comunicación portátil sumados a los contenedores con quirófano, radiología, laboratorio y otras prestaciones medicinales desequilibran el balance del poder militar en la región. En ocasión del G-20 que se celebró en Buenos Aires en 2018, por un acuerdo que impulsó el director nacional de Cooperación Internacional de la Seguridad, Gastón Schulmeister, China donó material por 17,5 millones de dólares a la Gendarmería y la Policía Federal: 4 vehículos blindados y 30 motos de alta cilindrada además de equipamiento electrónico de detección de explosivos.

Di Chiaro lleva una paleta de temas de conversación que abarca: el diálogo y la cooperación militar, intensificar las visitas mutuas entre las autoridades de Defensa y Altos Mandos castrenses, el intercambio profesional en materia de instrucción militar, la capacitación de personal, las Operaciones de Mantenimiento de la Paz, y la Ciencia y Tecnología. Ejes consensuados en encuentros anteriores que coinciden con el formato de influencia en las relaciones castrenses que persigue China en Latinoamérica. El recurso de donar equipos no letales, de uso humanitario o para emergencias es la antesala de otra forma de vinculación más estrecha que es la adquisición de material de combate; aviones, buques, tanques, artillería, etc. Opción que no está en los planes presupuestarios del país y que de hacerse sí movería el fiel de la observación geopolítica. No se ha incluido en la temática bilateral un asunto atinente a la Defensa que tiene a China, Corea del Sur, España y Taiwán bajo la lupa del ministerio de Relaciones Exteriores y de la subsecretaría de Pesca de la Nación. Es la problemática de la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR). Capturas de especies de alta migración y transzonales; el calamar illex y la merluza hubbsi, fuera de la ZEE, en su inmediata proximidad, sin el control nacional y sin regulaciones que protejan los recursos. Defensa a través de la Armada lleva a cabo el control de espacios oceánicos soberanos, resguardo de recursos marítimos, del lecho y aún en los territorios de proyección soberana como lo es la Antártida. Conocer de antemano cuántos pesqueros chinos operan en la milla 201, la identificación, los datos de movimiento previstos en la zafra y los volúmenes de captura es la forma de cooperación militar bilateral que ayudaría en cada una de las patrullas de vigilancia y control del mar que efectúan las unidades de la Armada Argentina. El naufragio del ARA San Juan se produjo mientras cumplía tareas de identificación de buques que operan fuera de la milla 200. Estimaciones del Instituto Nacional de Investigaciones Pesqueras (INIDEP) y de la subsecretaría Pesca, indican que se pierden entre 800 y 1.200 millones de dólares anuales por la captura de especies marinas en la zona adyacente a la denominada milla 201. Se trata de dinero que no llega a los argentinos y de un agotamiento creciente del caladero. Ocurre que siguiendo la migración del calamar los pesqueros extranjeros penetran cada tanto las aguas soberanas y salen nuevamente a aguas internacionales sin que se sepa el volumen de las capturas ni las características de los ejemplares (si tienen las dimensiones; que no sean juveniles; adecuadas para asegurar la conservación de la especie). Datos estadísticos vitales, permiten al INIDEP estimar con precisión el esfuerzo de pesca aceptable para toda la flota potera nacional, acotar medidas de protección para la sustentabilidad del recurso y no poner en riesgo la seguridad alimentaria del país a largo plazo.

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