El presidente de la Cámara de la Industria Argentina de Software, Pablo Fiuza, analizó el impacto de las nuevas tecnologías en el mundo laboral durante su paso por el tercer panel de Ámbito Debate dedicado a la Innovación y a la Inteligencia Artificial (IA).
Pablo Fiuza: "Nunca la IA fue tan accesible y eso nos está cambiando los procesos"
El presidente de la Cámara de la Industria Argentina de Software, analizó la realidad del sector durante el tercer panel de Ámbito Debate dedicado a la Innovación y a la Inteligencia Artificial.
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El potencial de Argentina para posicionarse en la agenda global
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Nuevas tecnologías: entre desafíos, riesgos y oportunidades para el talento
El presidente de la Cámara de la Industria Argentina de Software, Pablo Fiuza, analizó el impacto de las nuevas tecnologías en el mundo laboral.
En el evento, moderado por el jefe de Redacción de Ámbito, Ariel Basile, Fiuza valoró que “el sector representa a 6.200 empresas en Argentina, la gran mayoría pymes, habiendo generado 64.000 nuevos puestos de trabajo en un mercado privado que generó solamente 1,2% de crecimiento de empleo en el mismo período”.
“Por otro lado, no para de crecer en exportaciones. Solo en software exportamos 3.000 millones de dólares y toda la economía del conocimiento en su conjunto llegó a 10.000 millones”, expresó.
La irrupción de la inteligencia artificial y el cambio de perfiles
Por otra parte, Fiuza reconoció que la aparición de la IA “llegó y nos pegó en los talones”, en alusión a un sector al que definió con el eslogan de los últimos congresos de la cámara: recalculando. “Nunca la IA fue tan accesible y nos está cambiando los procesos, perfiles y la forma en que vendemos los servicios y productos. Es verdad que acelera mucho, pero también cambia la forma en cómo lo hacemos”, explicó.
Así, admitió que puede llegar a verse un impacto en el empleo. “Los últimos seis años no paramos de crecer y en el primer trimestre descendimos un 0,8% en empleo. Es poco, pero hay un cambio de tendencia”, advirtió, aunque consideró que “probablemente tenga que ver también con que hay sectores de consumo que no levantan e impacta un poquito”.
En alusión a la búsqueda de talentos, graficó: “Antes un junior o trainee entraba y conocía un lenguaje y lo utilizaba. Hoy a la IA le decís que te haga el módulo y solo tenés que revisarlo. Pero ya no necesitás un junior para eso, sino un semi senior. Entonces, hoy se valora aún más el perfil técnico y de negocios, es decir, un híbrido”.
Además, se puso en el papel de una persona que debe contratar a un talento y resaltó: “Cuando vas a tomar a alguien, no importa tanto lo que sabe, sino ver si esa persona está preparada para ir capacitándose. A mí me interesa que siga formándose”.
La velocidad del cambio y sus riesgos
Fiuza se refirió a la celeridad de los cambios vinculados a la IA. “Lo que se podía programar hace un año y lo que se puede hoy, creció un montón. Esto también tiene sus riesgos. A veces tengo miedo de que esta velocidad de la IA no nos permita capacitar a la gente en la misma medida que va avanzando y ahí te empieza a quedar gente en el camino. Tenemos que ver cómo lo evitamos”, diagnosticó.
Otro factor que puede incidir, a su entender, es la autocomplacencia. “No hay que quedarse con que el sector funcionó bien. Con internet tuvimos diez años para acomodarnos, pero esto van tres años y ya nos dio vuelta. Es muy disruptivo”, advirtió.
Hacia un futuro con mayor tecnología
Fiuza analizó el futuro de la IA y consideró que “de a poco se va a transformar en una infraestructura”, al comparar: “Hoy decís voy a montar ese edificio y ponés electricidad, no te lo planteás. Lo mismo con conectar internet en un software. Pero cuando empecé hace 25 años no era así. Y eso va a pasar y ya está pasando con la IA”.
Sobre el futuro de la industria, argumentó: “A veces escucho que va a desaparecer y va a pasar lo contrario. El 25% de la industria trabaja para el sector financiero y bancario, el 10% para oil and gas, 9% para aseguradora. Todavía no tocamos el sector manufacturero e industria pesada. Y eso genera una deuda técnica”.
“La gente siente tengo la tecnología en todos lados, pero va a tenerla aún más, porque hay muchos sectores donde todavía no llegó de la forma que puede llegar”, anticipó.
La potencialidad de Argentina
En cuanto a la oportunidad del país en este contexto, planteó: “Hay menos de diez players enormes que manejan todo y Argentina tiene que jugar un rol. No vamos a poder reemplazar a estos monstruos, pero sí montar nuestras propias plataformas sobre esa IA. Armar un centro de datos en la Patagonia me encanta, pero quiero tener alrededor un ecosistema de emprendedores argentinos trabajando”.
“El país tiene algo espectacular que es el talento. Las exportaciones demuestran esa materia prima como para pensar por qué no podemos ser un hub de IA para Latinoamérica. Tenemos ese potencial y hay que trabajarlo”, redondeó.
Y cerró la idea con un dato sobresaliente: “No hay país de Latinoamérica que tenga la cantidad de unicornios per cápita que Argentina. Tiene 13 y 11 de base tecnológica, los mismos que México con una población muy superior”.
De cara al futuro, Fiuza resaltó cómo la ley de economía del conocimiento sentó las bases en las últimas dos décadas y concluyó: “Me encantaría una visión de largo plazo. Creo que se está en camino y aplaudo eso”.

