La decisión tiene como finalidad «poner los salarios de los empleados públicos provinciales por encima de la inflación», argumentó Verna en diálogo con la prensa. Impacto El mandatario pampeano planteó que el aumento «significa en la práctica que el salario mínimo de bolsillo de un empleado va a ser garantizado en $ 1.160, mientras que el salario mínimo de un docente, por lo tanto, será de $ 1.270, teniendo en cuenta que tiene $ 110 de incentivo docente». El mandatario justicialista puntualizó que los agentes públicos van a cobrar sus haberes el 30 de abril, destacando que ello implica que desde el 1 de enero a la fecha el aumento acumulado es de 10,24% «que está por encima de cualquier índice que se utilice para medir la inflación», concluyó.
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