Para justificar la desatención de tan importante evento, el intendente Juez podría presentar como excusa las otras preocupaciones que tiene en mente, luego de obligados cambios en su gabinete como resultado de un polémico viaje a Rusia de funcionarios municipales, durante el mes pasado. Tras la renuncia del secretario de Relaciones Institucionales, Juan Carlos Rabbat, Juez comenzó a pensar movimientos de piezas entre su gente, buscando controlar el fantasma del escándalo por los gastos que generó una gira magra en resultados concretos para la capital de la provincia mediterránea. Rabbat y el titular de la cartera de Infraestructura, Rubén Borello, viajaron junto con sus esposas a la ciudad rusa de Izhevsk luego de que Néstor Borello, presidente provisorio del Concejo Deliberante y padre de Rubén, firmara un decreto por el que autorizó gastos por $ 64.000 a favor de su hijo. El viaje de 20 mil kilómetros sólo sirvió para firmar un hermanamiento entre Córdoba e Izhevsk, para dar cobertura política a un grupo de empresarios locales y para ver la posibilidad de comprar más trolebuses para el servicio de transporte. *** Volviendo a los conflictos políticos que se reeditan, la interna del PJ catamarqueño también entra en la lista. Esta vez fue el diputado nacional por el Frente para la Victoria Eduardo Pastoriza el que habló para resaltar su no vínculo con el ex cuñado de Kirchner, Armando «Bombón» Mercado. «Me mantengo lejos de las pujas internas», señaló Pastoriza, dando un paso al costado tras el reciente lanzamiento de la agrupación 23 de Octubre, con la cual Mercado pretende disputar poder a los sectores del PJ «tradicional» que controlan el diputado nacional Luis Barrionuevo y el senador nacional Ramón Saadi. La diferenciación hecha por Pastoriza tiene fundamento en la búsqueda de separar su victoriosa imagen de la última elección -conseguida, justamente, el 23 de octubre pasado- de la de Mercado, personaje al que muchos tildan de ser un operador eterno, ya que sería «incandidateable». *** Imagen inversa a la del PJ catamarqueño es la que pretende mostrar el mismo partido en Mendoza. Allí buscan enseñar al electorado un peronismo unido y ordenado, para poder impulsar la figura del senador nacional Celso Jaque como probable precandidato a gobernador para las elecciones del próximo año. No se trata de un distrito cualquiera, ya que el gobernador radical Julio Cobos hace temblar allí al justicialismo desde que se convirtió en el mejor amigo de Kirchner dentro del proyecto de «pluralidad» que lanzó el santacruceño y que incluiría una dupla electoral con el mendocino para lanzarse por la reelección en 2007. La excusa que tuvo el PJ mendocino para intentar remozar su aspecto fue el aniversario de la muerte del general Juan Domingo Perón y la inauguración de una sede partidaria en Tunuyán, en el Valle de Uco. Allí estuvieron todas las figuras del partido y se deslizaron frases como «es necesario que nos ordenemos detrás de Kirchner». Al respecto, la diputada nacional Patricia Fadel -anfitriona del encuentro- agregó: «Estoy convencida de que con la unidad vamos a recuperar los gobiernos de la provincia y de cada municipio». A su vez, el diputado nacional Enrique Thomas lanzó su crítica contra el gobernador: «Cobos no convocó a la concertación en Mendoza, y es lo que estamos reclamando»; aunque luego se destacó entre las conclusiones que «Cobos es una cosa, y la dirigencia radical otra diferente», acusando a esta última por la cerrazón. *** Está claro que en las provincias, justicialistas y «concertadores» entienden que el mantenerse cerca de Kirchner asegura estabilidad política y votos. En esta línea es que el vicegobernador de La Rioja, reelecto secretario general del Partido Justicialista, Luis Beder Herrera, consideró que fue el Presidente «el gran ganador» de las elecciones internas que celebró este sábado el PJ provincial, donde la lista del gobernador Angel Maza derrotó a la de Carlos Menem. Sin ahorrar elogios para con el Presidente, Beder Herrera afirmó que «lo va a apoyar nuevamente si él decide reelegirse» e indicó que el primer mandatario tiene «una altísima aceptación en La Rioja y en todo el país». A su vez, el vicegobernador riojano dejó entender que un avance de Menem en la provincia significaría «quedarse fuera del proyecto político nacional».
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