5 de marzo 2004 - 00:00

Bono Aconcagua: pagó ayer Mendoza y esquivó default

Se trata de una salida airosa de los mendocinos, ya que los intereses del Aconcagua vencían ayer y complicaban los tiempos del gobernador radical Julio Cobos, que paralelamente negociaba conseguir un contrato por la reestructuración de esta deuda, colocada en el extranjero por u$s 250 millones. Mantiene así Mendoza su condición de ser, junto con Salta, una provincia que nunca entró default con acreedores extranjeros.

De no haber pagado apelando a recursos de la recaudación, Cobos debería haber pedido una prórroga de 30 días. Pero esta posibilidad no era nada grata para la provincia, ya que buscaban «evitar cualquier tipo de especulación en este trayecto nuevo que se inicia de renegociación con la banca Morgan», reconoció Cobos, quien tiene la expectativa de que, a partir de las negociaciones que encarará la entidad estadounidenses, «se obtendrán mejores condiciones».

• Reestructuración

El proceso de reestructuración que se inicia tendrá, en principio, «un plazo de ocho semanas, con posibilidades de extenderse, en función de los resultados que logremos», informó Cobos tras la firma del acuerdo con JP Morgan, en la tarde del miércoles.

Al respecto, el director del JP Morgan, Marcelo Podestá, explicó que «en este tipo de actividad no se puede precisar con total exactitud si va a haber una prórroga, que es algo que vamos a considerar en la medida en que sea necesario y no se pueda cumplir con ese cronograma».

Podestá señaló que «generalmente, estos bonos están distribuidos en muchas manos» y que «parte del trabajo es establecer en dónde están los inversores», sobre los cuales ya habría una idea inicial.

El contrato entre JP Morgan y Mendoza es por u$s 470.000, que se pagarán de acuerdo con los avances del banco, en tanto que se otorgará una comisión de éxito de 2 por mil sobre los montos que se reestructuren.

• Designado

Cobos informó que, de ahora en más, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alejandro Gallego, será la única fuente gubernamental que tratara el tema, buscando impedir todo tipo de especulaciones. Los mendocinos quieren resguardar lo más posible la negociación con sus acreedores extranjeros. La idea inicial era no buscar una quita en el capital de los Aconcagua, sino apuntar a una reducción de los intereses, aunque habrá que ver el rumbo que finalmente tomarán las conversaciones con tenedores.

Cabe recordar que la reestructuración del bono Aconcagua quedó finalmente sometida en su totalidad a tribunales internacionales, que actuarán en caso de surgir algún litigio. En principio, el gobierno mendocino tenía la esperanza de poder regirse bajo legislación nacional en lo que respecta al contrato de asesoramiento (así lo dicta la legislación local), pero ante la negativa de los bancos que ganaron la licitación (hubo rechazos tanto de JP Morgan como del Deutsche y el Ing Bank), la Legislatura autorizó la semana pasada la intervención de jueces foráneos en esta materia.

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