El objetivo -además del fuerte impacto simbólico- fue concretar una asamblea destinada a pulir las medidas de fuerza que desplegarán esta semana, en el marco del paro de 96 horas que arrancó ayer y la megamovilización que se concretará mañana en la capital provincial. En esa circunstancia volvieron a reclamar el urgente llamado a una mesa de diálogo, mientras que además hicieron pública una carta abierta al ministro de Educación nacional y candidato porteño, Daniel Filmus, donde exigieron que intervenga en el conflicto. El lunes, Filmus se había ofrecido tardíamente como mediador en el delicado escenario. Sin embargo, sugestivamente, ayer se anunció que dejará por estas horas el conflictivo escenario local para desembarcar, en cambio, en Australia, con la misión más tranquilizadora de representar a Kirchner en la inauguración de un reactor nuclear diseñado, construido y puesto en marcha por la empresa argentina INVAP. Otra huelga Se trata del segundo copamiento de un edificio público que vive la ciudad, luego del que sufrió el pasado jueves la Legislatura a manos de estatales, que sólo logró ser destrabado al mediodía siguiente por orden judicial. A este clima de tensión se sumó ayer la decisión del gremio estatal ATE -que conduce el combativo Alejandro Garzón- de disparar mañana otra huelga de 24 horas, en consonancia con la marcha que docentes y trabajadores públicos realizarán ese día hasta la Casa de Gobierno, nutrida por columnas de manifestantes provenientes del interior de la caldeada provincia del Presidente. Según voceros gremiales, no se habló por el momento de la posibilidad de instalar piquetes. Anoche, en tanto, mantenía un encuentro la Mesa de Unidad Sindical -que aglutina a estatales, docentes y judiciales, entre otros- para avanzar en los detalles de la protesta. En la embestida de ayer, los maestros lograron esquivar la virtual militarización de la ciudad impuesta por Sancho, por la cual edificios públicos y establecimientos educativos son vigilados por gendarmes (enviados por el ministro del Interior, Aníbal Fernández), policías y prefectos. La estrategia incluyó previamente una movilización por la capital provincial que pasó por el frente de la Casa de Gobierno y de la residencia de Sancho, escenario que obligó a concentrar en la zona a entre 80 y 100 efectivos por el temor a incidentes y escraches, y a debilitar, por ende, la custodia en las escuelas. Ocupación Según fuentes locales, cerca de quinientos docentes se instalaron en el gimnasio de la escuela EGB número 15, que se ubica a siete cuadras del edificio gubernamental, con la venia de su directora. La medida se enmarcó en una serie de «acciones sorpresivas» que el sindicato promete desarrollar esta semana y que tendrá un segundo capítulo hoy, a las 6, según lo adelantado ayer por los gremialistas. En paralelo, ayer se concretó el primero de los cuatro días consecutivos de paro anunciados para esta semana, con alto acatamiento, según fuentes gremiales. Los maestros reclaman una mejora salarial, vía la incorporación de los adicionales al sueldo básico de 161 pesos -el más bajo del país-, cifra sobre la cual se calculan los beneficios jubilatorios. Sin embargo, el gobierno de Sancho -a instancias de Kirchner- mantiene firme su decisión de no negociar «mientras se mantengan las medidas de fuerza». A ello se suma el hecho de que una vieja ley kirchnerista de emergencia provincial prohíbe la posibilidad de llamar a paritarias. El lunes, este escenario fue ratificado por el ministro de Economía, Juan Bontempo, quien insistió en que no habrá diálogo posible en tanto «no haya una actitud razonable por parte del gremio».
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