Buenos Aires - Cristina de Kirchner habilitó al gobernador Daniel Scioli para que impulse en la provincia la reforma del código fiscal, que apunta fundamentalmente a la inclusión como contribuyentes en el Impuesto sobre los Ingresos Brutos a los sectores industrial y productivo, actualmente exentos del pago de ese tributo. El objetivo es que el proyecto ingrese en los próximos días a la Legislatura y que, una vez aprobado, comience a implementarse a partir del segundo semestre del año. De esta manera, Buenos Aires se sumaría al lote de 12 distritos que hoy aplican ese tributo a las ganancias de los sectores industriales. El proyecto de reforma fiscal -cuyo borrador está en manos del recaudador Santiago Montoya- fue anticipado a la Presidente por el secretario de Hacienda, Juan Carlos Pezzoa. Pero días atrás, durante la firma del Plan de Asistencia Financiera para Buenos Aires, fue la propia jefa de Estado quien habilitó al ex vicepresidente para avanzar en la eliminación de esta exención, originada en 1994 por el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo. «Tiene que haber un sistema fiscal más justo que se complemente con una administración más eficiente de nuestros recursos», había anticipado Scioli ante la Legislatura bonaerense el mes pasado al inaugurar las sesiones ordinarias. De esta manera, el Gobierno de Buenos Aires suma una herramienta clave para aumentar la recaudación y encarar el déficit fiscal, que ronda los 5.000 millones de pesos. Según las proyecciones, equiparando el cobro de este impuesto, el gobierno podría incorporar 3.000 millones al bolsillo oficial. Actualmente, la provincia recauda 10.606 millones de pesos por este concepto sin incluir a la industria. En diciembre pasado, Scioli había suspendido el impuesto a la riqueza en la provincia durante 60 días, luego de que un fallo de la Corte Suprema de Justicia ordenó la vuelta atrás del cobro de ese tributo a un contribuyente en particular. Por eso, no se descarta que este proyecto reemplace definitivamente aquel tributo, como compensación. También trascendió que la intención del gobierno es aplicar cambios en las valuaciones del impuesto inmobiliario urbano. Según pudo saber este diario, como primera modificación del código fiscal se prevé fijar sólo tres alícuotas sobre los volúmenes de facturación, de modo que el sector productivo pague 1%, la venta de productos 4% y la intermediación 6%. Sólo se beneficiarán los emprendimientos que tienen un carácter social, como las cooperativas, a las que se les mantendría la exención. Días atrás, en declaraciones a un medio de La Plata, Scioli había señalado que «la provincia tiene que ir a un sistema impositivo más simple, más progresivo. Hay como seis alícuotas de Ingresos Brutos y una serie de distorsiones producto quizá de épocas inflacionarias. Tenemos que repensar el Código Fiscal». «Una economía que crece tiene que adaptarse a los tiempos que corren. Hay que mejorar los puertos, la seguridad, los caminos, y el Estado tiene que contar con los recursos. Hay que evaluar las alternativas de simplificación impositiva», reforzó. Aunque la reforma impositiva todavía se mantiene en reserva, ya son varios los sectores industriales y productivos que comenzaron a poner el grito en el cielo. Lo mismo hicieron los legisladores de la oposición, basando su crítica en que se intenta «mejorar el ingreso reponiendo un impuesto regresivo que afectará la competitividad».
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