La venta de cocaína adulterada en distintos puntos del Conurbano expuso un agujero en la Seguridad y la Salud bonaerense y, a la vez, provocó una ola de cruces políticos por el rol que tomó tanto el oficialismo como la oposición en relación con un tema delicado que, hasta ayer por la noche, contabilizaba al menos 20 muertos, 80 internados y más de 200 consultas por guardia en diferentes hospitales.
La situación, como era de esperar, generó un fuerte ruido interno que obligó al gobernador Axel Kicillof a reunir a su Gabinete de manera virtual para interiorizarse de la situación y dar las directivas necesarias a distancia. Incluso, hubo un rumor de que podría adelantar su vuelta. Pero no fue necesario.
Su jefe de asesores, Carlos Bianco, volvió a tomar el protagonismo tras su salida como jefe de gabinete, luego de la derrota electoral en las PASO, y se puso al frente de la comunicación junto a los ministro de Salud y Seguridad, Nicolás Kreplak y Sergio Berni, respectivamente.
Fue la forma que encontró el Gobierno de seguir utilizando a unos de sus funcionarios más picantes para llevarse la marca personal de la oposición. En conferencia de prensa, Bianco cargó contra Juntos por el rol que tomaron tras anoticiarse de la compleja situación que se desprendió a partir de los fallecidos por el consumo de cocaína adulterada.
“Hace poco tiempo se hablaba de halcones y palomas, pero me parece que son todos caranchos. Están tratando de caranchear sobre una situación muy, muy grave”, lamentó. Y agregó: “Me parece un absoluto oportunismo político en medio de una situación muy compleja. Uno siempre esperaría que la oposición pueda ayudar pero en este caso, como en tantos otros, han decidido tratar de sacar una ventaja política de una situación trágica”.
Pese a que quien quedó a cargo de la Provincia es la vicegobernadora, Verónica Magario, su rol fue ocupado en los hechos por Bianco, quien se puso al frente de la situación en conexión directa con los ministros implicados.
Por la mañana Berni ya había dado a conocer en San Martín la detención del cabecilla a cargo de la distribución de la droga contaminada. El funcionario provincial estuvo al frente del operativo en Puerta 8, el barrio donde se comercializó la cocaína y aseguró que se detuvo “a la banda más peligrosa de San Martín”.
Horas antes, su par nacional, Aníbal Fernández, había provocado un nuevo cruce interno por el cual luego debió salir a pedir disculpas tras la publicación de un tuit en el que resaltaba que en distintos países suele repetirse la frase “el consumo de drogas, mata”; mientras que en Argentina “El que compró droga las últimas 24 horas descártela porque es de la mala”, en alusión a la frase que había dicho Sergio Berni en el medio de los operativos en el Conurbano.
Se trató de un nuevo cruce entre ambos en medio de una crisis interna que afecta al Frente de Todos tras la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque oficialista en la Cámara de Diputados de la Nación.
El rol de la oposición
Sin dudas, el diputado nacional de Juntos, Cristian Ritondo, fue uno de los más activos a la hora de salir a responsabilizar al Ejecutivo bonaerense tras conocerse la situación. El jefe de la bancada del PRO en la Cámara baja del Congreso sostuvo que Axel Kicillof mantuvo “un discurso” de tolerancia a la ingesta y tráfico de estupefacientes. Y aseguró que “no tengo la culpa de que Kicillof diga que la droga es una forma de vivir. Después de dos años y medio de gestión, tienen que hacerse responsables”, consideró.
No fue el único. Tanto la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, como la exgobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, hablaron de un “Estado ausente” y arremetieron contra el mandatario provincial.
Sin embargo, la postura del radicalismo fue distinta. El presidente del bloque de Juntos en la Legislatura, Maxi Abad, dejó claro que “no hay margen para chicanas. La grietas contras las mafias es la única que tiene sentido; sin dudas, vueltas ni excusas. Basta ya”.
Ahora, desde Juntos piden que los ministros bonaerenses vayan al palacio legislativo bonaerense (ver aparte) a dar las explicaciones de un caso que pegó de lleno en el corazón del Conurbano.
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