La mencionada «presión» tributaria se agrava más si se tiene en cuenta la promesa de las provincias de eliminar gradualmente el «distorsivo» IIB, para reemplazarlo por otro tributo «más equitativo». Una decisión conjunta de Nación y gobernadores que quedó plasmada en el Pacto Fiscal de 1994 que, en rigor, nunca llegó a cumplirse.
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Para hacer un seguimiento, IERAL elaboró un Indice de Presión Fiscal Provincial (IPFP), que arrojó para el período 2002-2004 un aumento promedio de 2%, luego que varias provincias aumentaran la alícuota o bien el monto mínimo o fijo.
Así, este año dos distritos anunciaron aumentos en el Impuesto a los Ingresos Brutos: Tierra del Fuego, mediante una suba temporaria de la alícuota, y la Ciudad de Buenos Aires, mediante una modificación en la base imponible y una baja de la alícuota que en definitiva terminó con un efecto neto sobre y un aumento de la presión efectiva. En la provincia de Buenos Aires, en cambio, se registró una disminución del impuesto, luego de que el gobierno decidiera un aumento del monto a partir del cual se incrementa la alícuota aunque, en simultáneo, anunció una suba de alícuotas particulares. El resultado de la medida oficial provocó, otra vez, un efecto neto.
• Ranking
El IPFP determinó que Santiago del Estero, la Ciudad de Buenos Aires, Misiones y Río Negro instrumentaron una mayor presión mediante Ingresos Brutos, mientras que desde la vereda opuesta, Chubut, La Rioja y Mendoza concluyen 2004 con la menor presión a nivel país.
Tierra del Fuego, por su parte, pasó del sexto puesto de menor presión (1,5%) al lugar número dieciséis del ranking, con un IPFP de 2,7%.
En tanto, a nivel municipal también se registró una ligera suba en la presión fiscal promedio de los municipios, acumulando desde 2002 un incremento de 5 por ciento.
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