7 de agosto 2006 - 00:00
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Bravo nació en esta ciudad el 15 de marzo de 1919, cuando la provincia de San Juan estaba en manos de su padre natural, Federico Cantoni. Estudió derecho en la Universidad de La Plata y en 1940 se doctoró en Ciencias Sociales, con una tesis de Derecho Laboral. Fue en aquellos años cuando conoció a Ivelise Falcioni, también abogada, y con quien se casó y tuvo hijos que heredaron la sangre política de sus padres. Uno de ellos, Leopoldo, acaba de ser nombrado embajador en Rusia.
El bloquismo fue fundado por quien dicen fue su padre «natural», Federico Cantoni, como Unión Cívica Radical Bloquista en 1918, después de distanciarse de Hipólito Yrigoyen.
Además de su padre, lo antecedió como gobernador bloquista su tío, Aldo Cantoni, quien en 1927 estableció el voto femenino en San Juan, más de dos décadas antes que en la Nación.
Aldo Cantoni había sido fundador, en 1917, del Partido Comunista, entonces denominado Partido Socialista Internacional.
Su padre registra una especial curiosidad histórica. Después de haber matado en una emboscada al entonces gobernador yrigoyenista Amable Jones, ganó las elecciones desde la cárcel haciendo campaña con unos afiches en los que aparecía tras las rejas y con la leyenda: «Cuidado, Cantoni vigila».
En su dilatada trayectoria política, Bravo fue uno de los pocos en reunirse con el líder soviético Iosif Visarionovich Dzhugasvili (Stalin) en el mismísimo Kremlin, a pesar de que el entonces premier no recibía embajadores y sólo contestaba preguntas que le llegaban por escrito. Bravo apenas tenía 33 años y fue la última persona de la política en entrevistarse con Stalin antes de que éste muriese en 1953.




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