Los avances logrados en el plano nacional entre Cristina de Kirchner y los representantes del campo tienen su correlato en las principales provincias agropecuarias, cuyos gobernadores acordaron también sentar a una mesa a las entidades locales para avanzar en el diseño de un plan a largo plazo para el sector. Incluso, en varios distritos se sumaron legisladores e intendentes. En todos los casos se busca definir soluciones puntuales para los sectores del agro, que incluyen, además, mecanismos de créditos y aportes oficiales tendientes a compensar con fondos provinciales los reintegros comprometidos por la Casa Rosada. Ya lo habían iniciado tímidamente, en pleno conflicto, el santafesino Hermes Binner y el entrerriano Sergio Urribarri, en rigor los primeros que se animaron a confrontar con las bases locales los reclamos por el aumento a las retenciones móviles. El fin de semana, y en sintonía con el vuelo que parecería estar adquiriendo el vínculo en la punta de iceberg que integran la Nación y las cuatro entidades del campo, el gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, consolidó idéntico proceso en su provincia. De esta manera, productores y dirigentes de base de la Federación Agraria Argentina en el Centro Juvenil de la Cooperativa de Presidencia Roque Sáenz Peña acordaron la conformación de una Mesa Provincial Agropecuaria para analizar, debatir y definir soluciones para las distintas esferas de la producción agropecuaria. En la reunión se expuso, además, el sistema de medidas referidas a los reintegros y devoluciones establecidos en torno a las retenciones al agro, según informa el portal Data Chaco. Ese espacio servirá para fijar las pautas y alcanzar el consenso necesario para lograr una política agropecuaria provincial de aquí a los próximos cuatro años. «Fue una reunión muy productiva, ya que establecimos un principio de agenda sobre el cual trabajar en los próximos cuatro años sobre las políticas específicas del agro», dijo Capitanich como corolario del encuentro. Pero no sólo en Chaco hubo acercamientos y acuerdos con el campo. En Corrientes, el gobernador radical K Arturo Colombi también estableció una mesa de diálogo con entidades locales. «No soy un mediador en esta instancia, porque estamos hablando de políticas nacionales», aclaró, aunque se mostró dispuesto a «aportar los esfuerzos que hagan falta para encontrar el camino del diálogo». En Buenos Aires y Córdoba, por caso, también los gobernadores Daniel Scioli y Juan Schiaretti fundaron en pleno paro del campo un espacio de diálogo con los principales actores del conflicto. En Santa Fe, Binner llegó incluso a elaborar un documento de tres puntos sobre el que las partes trabajarán los próximos cuatro años.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario