3 de agosto 2005 - 00:00
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c En Tierra del Fuego, en tanto, la definición de la grilla de nombres para los comicios de octubre no hizo más que confirmar que ya no existe la sociedad que en las elecciones de 2003 permitió al radical Jorge Colazo y al ex justicialista Hugo Cóccaro acceder a la gobernación fueguina.
En territorio correntino, el Partido Liberal decidió orgánicamente el pasado lunes -aunque en una reñida votación- abandonar el oficialista Frente de Todos, disconformes con la tajada de poder que la fuerza ostenta en la coalición.
La decisión incluye el pase al opositor y flamante Frente Unidos por Corrientes, que nuclea a justicialistas disidentes, al Partido Nuevo, a autonomistas y, ahora, a un sector de los liberales.
El contraataque del gobernador radical Ricardo Colombi fue inmediato. «Los que se fueron del Frente de Todos, deben irse del gobierno», exigió ayer, poco antes de reunirse con Néstor Kirchner en la Casa Rosada, de quien obtuvo un respaldo a la fórmula oficialista que peleará por la gobernación, integrada por el radical Arturo Colombi y el justicialista Rubén Pruyas.
Entre los aludidos se encuentran el ministro de la Producción, Javier Frattini. Sin embargo, hasta ayer no se había concretado ninguna renuncia oficial, y ante lo ajustado de la votación no quedaba claro cuál será la postura que finalmente adoptarán esos funcionarios.
El escenario es más que tenso, ya que anoche cerraba el plazo para la oficialización de las alianzas que disputarán los cargos de gobernador y vice el 2 de octubre próximo, y de legisladores nacionales y provinciales el 23 de ese mes, además de los comicios municipales.
En Catamarca, en tanto, el vicegobernador Colombo volvió a mostrar sus diferencias con el gobernador radical Eduardo Brizuela del Moral, al promover los candidatos a la Cámara baja nacional del kirchnerista Frente para la Victoria, en detrimento de los hombres boina blanca.
A pesar de las desmentidas oficiales, este escenario alienta constantes rumores sobre una posibilidad de acuerdo electoral entre el oficialismo y el kirchnerismo para ir al cuarto oscuro el 23 de octubre.
Se profundizan así los cortocircuitos electorales en el seno de la fórmula gobernante, liderada por la UCR, que logra persistir a pesar de esta incoherencia a la hora de las urnas. En marzo pasado, Colombo -perteneciente a una fuerza política provincial- había llevado candidatos propios a las elecciones a legisladores provinciales.
En Tierra del Fuego, por su parte, las elecciones de este año no hicieron más que confirmar que la asociación de fuerzas que llevó al gobierno en enero de 2004 a la dupla del radical Jorge Colazo y el ex justicialista Hugo Cóccaro hace rato que dejó de existir.
Los graves cortocircuitos que los enfrentaron -que incluyeron hasta cruces de
denuncias públicas y ante la Justicia- se reprodujeron en materia de candidaturas a los comicios de octubre, ya que, previsiblemente, alientan postulantes por separado. Mientras Colazo promueve desde la UCR al precandidato a diputado nacional, Marcelo Morandi, Cóccaro hace lo propio desde el Partido de Unidad Provincial (PUL), Raúl Berrone.




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