Entre versiones encontradas que incluyen su supuesto renunciamiento a postularse -luego desmentidas por la senadora nacional Roxana Latorre, fiel espada del ex corredor de autos- y una polémica que salpicó al gobernador Jorge Obeid, en el PJ y en la Casa Rosada aún aguardan un pronunciamiento de Reutemann y estarían dispuestos a esperar hasta octubre próximo antes de echar mano a un plan B. Lo que frena a Reutemann es la desconfianza que todavía le genera el apoyo que el presidente Néstor Kirchner le promete. Cuando se habla de plan B, en mayor medida son operaciones con el objetivo de apurar a Reutemann. Aun así, los nombres en danza son el diputado nacional Agustín Rossi, titular del bloque del Frente para la Victoria, o el también diputado Rafael Bielsa. El problema que enfrenta el PJ es que, sin un hombre fuerte como Reutemann, necesitará tiempo para instalar a su nuevo candidato, en el marco de un calendario que obliga a definir listas en abril de 2007. A pesar de esto, los justicialistas confían en que podrán superar a la alianza que lidera el socialismo y que tendrá al diputado nacional Hermes Binner al frente de su lista.
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