Chubut - El 20 de marzo, Mario Das Neves prometió una «noche inolvidable», pero al final fue una larga noche inolvidable: 69 días después, la nueva elección ayer en 6 urnas anuladas permitió confirmar el ajustado triunfo de su delfín, Martín Buzzi (PJ Modelo Chubut). Si bien Buzzi quedó en los comicios complementarios de ayer 51 votos debajo del kirchnerista Carlos Eliceche, esa diferencia no revirtió el resultado favorable al dasnevista.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De esta manera, Buzzi se impuso finalmente por 384 sufragios sobre el postulante K. En una compulsa signada por la alta participación -votó alrededor del 80% del padrón (1.580, sobre los 1.982 previstos)-, el dasnevismo ratificó además la conquista de la intendencia de Puerto Madryn (se impuso Ricardo Sastre sobre Ricardo Lázaro), mientras el Frente para la Victoria retuvo el triunfo en Camarones (ganó Ramona Rosales sobre Carlos Tébez).
«Ganamos, carajo», disparó sin eufemismos Das Neves cerca de las 20.30, desde el búnker del PJ, cuando aún no había un solo dato oficial cargado.
«Tuvimos que ganarle dos veces al kirchnerismo para que se nos reconozca» la victoria, aseguró el mandatario -actual titular del PJ provincial-, con la Casa Rosada como destinataria, además de destacar que fueron «69 días de un padecimiento injusto donde se manchó la honra de miles de chubutenses con total irresponsabilidad», que «la verdad se impuso frente a la mentira» y que tienen «un PJ moderno y transparente, pero no corrupto». Horas antes, había prometido difundir «videos» que «muestran la verdad sobre el kirchnerismo».
«Estamos dando vuelta una página y a partir de mañana ya tenemos autoridades legitimadas para asumir la conducción de la provincia a partir de diciembre», enfatizó Buzzi, además de abrir la puerta a nuevos sectores, porque «siempre fue un Gobierno amplio».
Con el segundo paso por las urnas, Buzzi y su vice, Gustavo Mac Karthy le dieron un baño de euforia a Das Neves, a quien los comicios de marzo, signados por las denuncias de irregularidades, lo habían forzado a dar un paso al costado en su carrera presidencial desde el peronismo disidente.
En cambio, los votos cosechados por Eliceche -junto con Javier Touriñan- no le alcanzaron para dar vuelta el score y no pudieron obsequiarle un triunfo a Cristina de Kirchner en el distrito patagónico, aunque la sorpresiva performance del FpV fue leída desde un primer momento como una conquista desde la Casa Rosada. «El resultado no alcanzó», dijo Eliceche al reconocer la derrota.
Para aventar toda nueva sospecha de irregularidades, las mesas en juego -cuatro de Comodoro Rivadavia (cuyo jefe comunal es Buzzi), una de Puerto Madryn y otra de Camarones- fueron presididas por funcionarios judiciales. Producto de la puntillosidad a la hora de no cometer errores, los primeros cómputos oficiales recién comenzaron a ser difundidos en la página web del Tribunal Electoral cerca de las 21.
El celo en los fiscales a la hora de chequear la presencia de boletas dilató los tiempos de la votación y, en una decisión polémica, el propio Eliceche fue el fiscal K en la mesa de Puerto Madryn, que hoy gobierna. Previsiblemente, fue intensa la tarea de punteros en el traslado de ciudadanos al cuarto oscuro, mientras sugestivamente la mesa de Puerto Madryn cerró recién a las 19.20. La participación al final fue fuerte: votó el 90,73% en Camarones, el 88,6% en Madryn (53 personas más que en marzo) y cerca del 70% en Comodoro Rivadavia. En rigor, si bien toda la campaña «puerta a puerta» estuvo signada por el fantasma de la compra de votos, finalmente llegaron a la Procuración provincial siete denuncias.
Según el escrutinio definitivo, Buzzi se imponía por 435 sufragios. El proceso estuvo teñido de denuncias de irregularidades del FpV, que exigió un conteo voto a voto. Al final, el Superior Tribunal de Justicia terminó ordenando una nueva votación en seis urnas anuladas por fallas inaceptables.
Dejá tu comentario