24 de enero 2007 - 00:00

“Hoy es difícil llegar a una fórmula conjunta en Mendoza”

«Los partidos van a tener que definir primero sus candidatos, y es probable que después se pueda trabajar sobre la base de un consenso para la gobernación, si es que Cobos llega a tener incidencia dentro del ámbito nacional», considera, sin embargo, en referencia a las versiones sobre una eventual postulación a vicepresidente del concertador mandatario mendocino, integrando una fórmula con Néstor o Cristina Kirchner.
Antes de que termine febrero, Cobos anunciará el nombre del precandidato a sucederlo en la gobernación (además de Montero, circulan los nombres de los intendentes de Godoy Cruz, César Biffi, y de Rivadavia, Ricardo Mansur, y el del diputado nacional Alfredo Cornejo, entre otros). Quien resulte elegido debería primero medirse en internas con los hombres del ex titular de la UCR nacional Roberto Iglesias.
Montero, una ingeniera agrónoma con especialización en Economía y maestría en Dirección de Empresas -de 47 años, separada y con tres hijas-, se presenta como «independiente» y aclara que tiene una «corta» historia en la política (este es su primer cargo en la función pública, que asumió en 2003).
El derrotero es parecido al de Cobos, un ex rector de la Universidad Tecnológica Nacional que ese año fue elegido gobernador teniendo sólo como antecedente un año de gestión como ministro de Obras Públicas del por entonces mandatario Iglesias.
Veamos los tramos centrales de la entrevista que Montero mantuvo con este diario:
Periodista: Se la menciona como potencial precandidata a la gobernación por la UCR de Julio Cobos. ¿Con qué posibilidades cree que cuenta?
Laura Montero: Mi historia desde lo político es corta. Asumo en el gobierno de Cobos porque él quería mujeres en el gobierno, además de gente extrapartidaria (yo soy independiente). Se interesó porque yo venía de un área de trabajo que tenía mucho que ver con un modelo de desarrollo que se estaba buscando para la provincia. No me conocía mucho antes; nuestro acuerdo fue programático.
P.: ¿Cree que serán reñidos los comicios internos con los radicales encolumnados detrás de Roberto Iglesias?
L.M.: La interna hasta ahora ha sido muy reñida y provocó mucho desgaste interno dentro del partido. Pero todavía creo que el paso por las internas no está definido absolutamente, y sí que hay posibilidades de volver a retomar algunas líneas para llegar a un consenso. Lo que sí creo es que se posicionaron algunos candidatos, ya sea por la confianza desarrollada en la gestión o porque las encuestas lo ameritan. En mi caso, salgo por la gestión y por las encuestas, que me dan un nivel interesante de base.
P.: ¿Considera realmente posible una fórmula concertadora para la gobernación que reúna a la UCR K con el PJ?
L.M.: Creo, en realidad, que dentro de la provincia lo que sí se puede buscar es tratar de consolidar la UCR local, y después, para armar una gestión de gobierno sí se puede buscar con el peronismo la selección de los mejores hombres y mujeres. Pero lo que viene a futuro es consolidar los partidos.
P.: Pero entonces una candidatura conjunta está lejos...
L.M.: El radicalismo tiene la vocación de seguir trabajando dentro del partido para definir su interna primero, y lo mismo el peronismo. Ya hay candidatos justicialistas que están avanzando en la carrera. Los partidos van a tener que definir primero sus candidatos y es probable que después se pueda trabajar sobra la base de un consenso para la gobernación, si es que Cobos llega a tener incidencia dentro del ámbito nacional. Pero hoy es difícil llegar a una fórmula conjunta.
P.: ¿Cree que el escenario político de Mendoza es seguido de cerca por el resto del país como caso testigo, por ser Cobos el más emblemático radical K?
L.M.: Sí. Dentro del radicalismo local, Cobos fue fuertemente atacado por la UCR a nivel nacional; se pidió la intervención del partido, pero la decisión fue sostenerse dentro de la UCR. Su primera batalla la tiene que dar dentro de la UCR a nivel provincial. A Cobos le conviene consolidar su posición interna dentro del radicalismo, ya sea por elecciones internas o por consenso, para luego ver cómo se va a relacionar dentro del peronismo.
P.: ¿Cómo impactará en la provincia una potencial alianza de la UCR nacional con Roberto Lavagna?
L.M.: En ese caso, hay que ver qué va a hacer el iglesismo a nivel provincial. Si adhieren a esa fórmula, la interna va a tener que librarse.
P.: ¿Cuál fue en los últimos años el rol de la mujer en cargos provinciales?
L.M.: Ha sido importante, con varias ministras, además de funcionarias en distintas áreas de gestión de gobierno. Pero no hay antecedentes de gobernadoras o vicegobernadoras.
P.: ¿Una eventual candidatura de Cristina de Kirchner a la presidencia favorecería su postulación?
L.M.: Creo que es independiente. La evaluación que se hace sobre mí es distinta de la de los candidatos que vienen del ámbito político. Yo estoy propuesta porque desempeñé un modelo de gestión con una manera de hacer política no convencional, a partir de fijar un criterio para producir un cambio en el modelo económico -para sacar a Mendoza de la dependencia de la vitivinicultura y del petróleo, sobre la base de un proceso de internacionalización y de trabajar sobre el consenso y la planificación con el sector privado- y tener el poder para llevar acciones gracias al apoyo del gobernador. Y porque la realidad mostró que los cambios se produjeron.
P.: ¿Cómo fue el escenario 2006 para la economía mendocina?
L.M.: Fue muy bueno porque se consolidaron estas políticas. La apuesta a la diversificación y a la internacionalización se vio, por ejemplo, en la fuerte suba de las exportaciones no sólo en materia petrolera, sino, además, en manufacturas de origen agropecuario e industrial y en productos primarios. Además, en los últimos años Mendoza viene creciendo (en 2006 la suba del PBI, según las primeras aproximaciones, sería de 12,3%) y el índice de desempleo cayó de 17% a principios de 2003 a 3,7% el año pasado.
Entrevista de Silvina Kristal

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