Cördoba - El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, fue escrachado ayer en la localidad de Villa María -donde se ubica la principal cuenca lechera cordobesa-, cuando fue a «convencer a productores e industriales sobre las bondades del convenio» lechero firmado por el gobierno nacional el último lunes. El funcionario llegó al cónclave que se desarrolló en un hotel céntrico de la ciudad del sur provincial, casi a escondidas, donde a pesar de la fuerte custodia policial, no se logró impedir una lluvia de huevos y tomates sobre el controvertido funcionario kirchnerista, el ultraoficialista intendente de Villa María, Eduardo Acastello, y la diputada nacional Nora Bedano. La manifestación fue de unos 20 productores autoconvocados que querían que Moreno «diera la cara» y le hablara sobre la marcha de las negociaciones, pero se marchó de la ciudad sin dialogar con ellos. Desde temprano, los tamberos cordobeses mantuvieron prácticamente sitiado a Moreno, aunque finalmente los proyectiles fueron arrojados cuando los vehículos abandonaban la cochera del hotel. No obstante, los gritos e insultos persiguieron a los funcionarios hasta el aeroclub local, desde donde Moreno emprendió el regreso. En este marco, la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) reiteró ayer su rechazo al acuerdo de precios para la leche, así como los nuevos intentos por sumar adherentes a esa convocatoria. Por su parte, los empresarios lácteos de la zona de Villa María se retiraron conformes con la reunión que sostuvieron con Moreno, quien les aseguró que el Estado les garantizará la exportación. Es que los quesos y la leche en polvo tienen buenos precios internacionales, pero desde la Secretaría de Comercio se limitaron las exportaciones para asegurar los valores internos. Distinto es el caso de la leche fluida, lo que explica la furia de los tamberos y productores. El titular de la Asociación de Pequeñas y Medianas Industrias Lácteas (Apymel), Javier Baudino, dijo que el Estado compraría una cantidad de quesos todavía a determinar para revertir el sobrestock de esos productos, aunque no se definieron los precios. El convenio firmado el lunes contempla que las industrias lácteas paguen directamente a los productores sin que el gobierno otorgue compensaciones a los tamberos. Las industrias recibirán un subsidio para mantener los precios pactados en los 16 productos para el mercado interno. Además, el Estado asume el compromiso de absorber los excedentes de leche, que hoy es de alrededor de 20%. Sin embargo, el gobierno no explicó qué hará con ese excedente de producción. Mientras tanto, los tamberos de Villa María reclamaron a Moreno que «informe» sobre la reunión con industriales de la cuenca lechera por el precio de la leche fluida. Lo dijo el presidente de la Sociedad Rural de esa ciudad, Gonzalo Rial Núñez. «Nos parece espantoso que presione a los industriales que no firmen el acuerdo de precios, ya que los van a obligar a pagar 1 peso el litro y si no, les envían la AFIP», señaló ubicado frente al hotel donde se realizaba el encuentro. La cuenca lechera de Villa María cuenta en la actualidad con 550 tambos que dan trabajo cada uno a entre 15 y 20 personas, también en la producción de quesos.
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