Voto ombligo: los intendentes le apuntan al triunfo personal

Ambito Nacional

Desde el FdT gran parte de los jefes comunales municipalizó la campaña con el fin de despegarse del voto bronca y hacer valer la gestión local.

Tras el resultado electoral de las PASO, los intendentes pertenecientes al Frente de Todos tomaron una decisión concreta: municipalizar la campaña. No se trató de una estrategia consensuada. Para nada. La decisión fue unilateral. Luego de una derrota inesperada a nivel provincial (vale recordar que las encuestas hablaban de 5 o 6 puntos en favor del oficialismo), los jefes comunales pusieron el grito en el cielo y le hicieron saber al gobernador Axel Kicillof que para las generales tendría que implementar algunos cambios.

No se trató de un reclamo personal. También le hicieron llegar al presidente Alberto Fernández la misma queja. Lo que buscaban era una inyección económica para la gente. En definitiva, un centro a favor de los trabajadores que, producto de la pandemia, y con la creciente inflación, vieron cómo sus bolsillos se descosían con el correr de las semanas.

No fue el único pedido. Como ya venían solicitando con anterioridad, los intendentes demandaron mayor presencia en el ejecutivo provincial. Y a los pocos días, Kicillof acusó recibo y nombró a tres jefes comunales en distintos puestos referidos al área de gobierno.

Más allá de haber obtenido una respuesta satisfactoria, los alcaldes vieron cómo el apoyo local se desinfló producto del voto descendente. Y es por esto que tomaron la decisión de escindir lo mayor posible la relación directa con el gobierno nacional y provincial para poder capitalizar lo hecho a nivel de distrito.

De allí que durante las últimas semanas de campaña salieran a evidenciar cada una de las acciones locales en pos de volver a elevar el acompañamiento municipal y, de paso, poder provocar la acción contraria para generar un voto ascendente.

“El corte de boleta solo es común en distritos en los que hay una cultura de corte, para el resto de los casos es muy leve la diferencia”, le dice a este diario un hombre cercano al intendente de Berazategui, Juan José Mussi. Y es cierto, salvo en lugares muy puntuales la diferencia entre el candidato local y la boleta nacional y la seccional, no hay grandes distancias. Sin embargo, se sabe, en las legislativas, al no haber caras de peso como los aspirantes a presidente, gobernador o intendente, la tracción pierde la línea habitual. “Se vota más a favor o en contra de frente o partidos que de personas”, agrega la misma fuente.

En ese marco, los intendentes del Frente de Todos modificaron la poca acción que habían tenido en la previa de las PASO y salieron a la calle para caminar la calle con los candidatos con el objetivo claro de lograr asociar su cara a la de su representante y, a la vez, poder entregar la boleta en mano, algo que antes de las primarias no se pudo lograr por la situación epidemiológica.

Hoy, con un mayor alivio en lo sanitario, los intendentes se metieron en los barrios donde hubo mayor merma a la hora de ir a votar con el fin principal de elevar el volumen de participación para, de esa manera, poder recuperar algo del voto perdido.

Vereda opuesta

Desde Juntos, por el contrario, fueron los referentes propios del AMBA los que cruzaron a los distritos vecinos para romper con la municipalización de la campaña y apuntalar un espejo con aquellos municipios que hoy gobiernan sino con el fin de sentar las bases rumbo a las elecciones de 2023.

Fue así que tanto Horacio Rodríguez Larreta, Jorge Macri y Julio Garro, principalmente, cruzaron los límites geográficos de sus ciudades para poder generar un empuje más nacional y provincial para aquellos distritos en los que hoy no tienen tierra sólida.

Distritos clave

Sin dudas, el domingo las miradas estarán puestas principalmente en ocho distritos del Conurbano: La Matanza, Ituzaingó, Morón, Pilar, San Martín, Tigre, Quilmes y Lanús.

El primero para saber qué impacto tendrá el crimen del kiosquero a nivel local, mientras que el resto por tratarse de municipios en los que el FdT es gobierno pero en las PASO cayó.

La excepción de los mencionados es Lanús, donde gobierna el dirigente PRO, Néstor Grindetti. Su lista cayó ante la sumatoria de las tres boletas del FdT.

Ahora, lo que resta, es saber qué resultado tendrá cada una de las estrategias. Para eso, habrá que esperar al domingo.

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