Río Negro - Con hermetismo y creciente preocupación, se intensificó ayer la búsqueda del intendente de Catriel, Carlos Johnston -desaparecido desde las primeras horas de 2012-, con la participación de personal policial de las provincias de Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz.
Mientras se extendía el rastrillaje, por tierra y aire y con perros adiestrados, desde la convulsionada Río Negro -que sumó a la muerte de su gobernador Carlos Soria el misterio por el paradero de Johnston- hasta las provincias vecinas desde la Ruta 151 entre Catriel, Cipolletti, Añelo y Rincón de los Sauces, una versión policial indicó que una señal detectada del celular del intendente lo ubicaría en Santa Cruz, entre Caleta Olivia y Puerto San Julián.
Sin embargo, el secretario general de Seguridad de Río Negro, César Chao Monzón, afirmó que «no hay certeza del lugar exacto donde se encuentra» y aclaró que «no hubo hasta ahora ninguna llamada extorsiva».
Escenario
A pesar de los esfuerzos, no se obtuvieron por el momento datos ni pistas firmes sobre dónde podría hallarse el jefe comunal. En la investigación no se descarta ninguna hipótesis y se habla de un posible accidente, un secuestro o un eventual pico de estrés. Hasta se indicó en un portal de noticias local que el intendente sufriría de algunos trastornos que le provocarían «pérdida de orientación y de memoria».
No obstante, los investigadores subrayaron que se trata de una «averiguación de paradero», ya que no hay indicios de que Johnston haya sido víctima de un delito.
Por orden del fiscal Oscar Cid, que interviene en la causa, no se oficializaron más datos acerca de cómo se realiza el proceso de investigación, aunque se señaló que la búsqueda del teléfono fue intensa, especialmente después del mensaje de texto recibido en la madrugada de este lunes por su esposa, Viviana Germanier, desde uno de los números de Johnston, que solamente dice: «Estoy».
En tanto, mientras no se sabe nada del jefe comunal del Frente Grande, se puso temporariamente al frente de la intendencia la presidenta de la Legislatura local, Cristina Becerra, mientras el edil Claudio González asumió como presidente del cuerpo.
La Legislatura municipal anunció que la ciudad «se encuentra en estado de alerta y sesión permanente, en el convencimiento y deseo de que esta delicada situación que afecta el sentir de todos los catrielenses tenga una pronta y positiva definición».
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