En rigor, los disconformes con el oficialismo provincial conocen de cerca las estrategias de Kirchner y entienden que los argumentos ayer por una radio porteña buscan resquebrajar el frente de protesta local. Se sabe que esta semana volvieron a dictar clases los maestros de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica de Santa Cruz, que acordaron con el Ministerio de Trabajo de Carlos Tomada. Pero también se conoce que se trata de un grupo menor dentro de los 1.151 docentes que hay en toda la provincia. El grupo que acordó está lejos de representar siquiera a la mitad de los maestros santacruceños, incluso si se sumara a aquellos otros educadores que decidieron volver por su cuenta a dar clases, disconformes con la continuidad de un paro que ayer cumplió 41 días. Desde la Asociación de Docentes de Santa Cruz -cabeza del conflicto- dicen tomar los dichos de Kirchner «como de quien vienen». Ubican la afirmación en la misma bolsa que otras frases también emitidas ayer por radio en torno a la defensa de la actuación del gobierno y la reiteración del dato de que los docentes de Santa Cruz son los que «más» cobran de todo el país. También fue mal interpretada la apreciación del jefe de Estado acerca de que el sostenimiento del paro se debe a «cuestiones políticas». «Como si la política fuera algo maligno cuando incluye posturas contrarias a su pensamiento...», planteó una fuente local. En otro nivel de análisis, las declaraciones de Kirchner fueron vistas como una nueva señal de apoyo tangible para el flamante gobernador, Daniel Peralta, quien realizó la última propuesta salarial el miércoles de la semana pasada, el mismo día en que fue recibido en la Casa Rosada, junto con Mario Das Neves, otro gobernador oficialista, con motivo de la firma de una obra pública hidráulica.
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