En este sentido, es importante rescatar que el propio ministro de Empresas Públicas de Neuquén señala que el Trasandino Sur -en plena construcción- sería un ferrocarril construido a 1.600 metros sobre el nivel del mar, siendo éste un paso mucho más bajo que el Trasandino Central en Mendoza, resulta beneficioso porque no tiene riesgo de ser cubierto de nieve durante la época invernal, cosa que sí ocurre en el Trasandino Central, por estar a 3.400 metros sobre el nivel del mar. No obstante, podemos decir que ambos emprendimientos deberían ser llevados a cabo por innumerables razones, pero la más importante es la complementación económica y regional con el hermano país de Chile. En el ámbito que comprende el gran valle de Río Negro y el Neuquén, con una producción frutícola que es la primera de la República y en el caso del Trasandino Central para movilizar la gran producción vitivinícola, de la región cuyana, entre otras. Estamos convencidos de que el gobierno del la Nación ha tomado el tema de la recuperación del Sistema Ferroviario como nunca en los últimos año ha ocurrido, iniciativa que por supuesto apoyamos decididamente. Ambos ferrocarriles son posibles de concretar y supongo que buscarán las mejores tecnologías para que funcionen durante todo el año. Sería superfluo plantear esto como una cuestión de discusión ideológica; éstas son políticas de Estado que todo el país y los sectores que representan la opinión pública deben acompañar como una decisión acertada que ha tomado el Poder Ejecutivo. * Diputado de la Nación (mandato cumplido), ex sindicalista ferroviario.
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