Los responsables de los ministerios de Salud de Corrientes, Misiones y Salta reconocen que los hospitales operan al límite de sus capacidades, producto de una crisis económica que empuja a miles de familias desde el sector privado hacia el Estado, mientras las obras sociales acumulan deudas millonarias y el financiamiento de la Nación se reduce. En Mendoza se reforzó el sistema de recupero de atenciones que brinda el Estado a pacientes con obras sociales.
Provincias alertan por la saturación del sistema público de Salud: "Estamos al límite"
Ministros de Corrientes, Misiones y Salta reconocen que los hospitales operan al borde de sus capacidades, producto de una crisis económica que empuja a miles de familias desde el sector privado. Las obras sociales acumulan deudas millonarias y el financiamiento de la Nación se reduce.
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Para contener la demanda, en el Hospital Vidal de Corrientes, el servicio de hematología pasó de un consultorio a tres espacios.
El ministro de Salud Pública de Corrientes, Emilio Lanari, fue tajante al describir la situación del sistema sanitario provincial: "Está a full de sus capacidades". En declaraciones a medios locales, el funcionario advirtió que los hospitales públicos correntinos operan al límite debido al "masivo traspaso de pacientes del sector privado", un fenómeno que se aceleró en los últimos meses producto de la crisis económica nacional.
Según datos del propio Ministerio de Salud provincial, más del 86% de las atenciones médicas en Corrientes se realizan en el sistema público, aunque en declaraciones más recientes Lanari habló de cifras cercanas al 90%. La cifra no solo refleja la gravedad de la pobreza en la provincia, sino también el colapso progresivo de la cobertura privada. La demanda crece día a día a medida que más familias pierden su acceso a la medicina privada y se vuelcan a hospitales que no cuentan con los recursos para absorber esa avalancha, se señaló.
La presión sobre Corrientes no proviene solo de su propia población. Lanari reveló que el sistema provincial también recibe pacientes de distritos vecinos como Chaco y Formosa, lo que agrava aún más la saturación. El fenómeno, según el ministro, se vincula con "el desequilibrio que se ha producido entre la salud pública y privada en los últimos años".
La situación se refleja con crudeza en el Hospital Vidal, donde el servicio de hematología pasó de un consultorio a tres espacios de atención y en oncología el único profesional disponible atiende entre 20 y 25 pacientes diarios. El ministro reconoció que el sistema público atraviesa "un importante nivel de estrés".
Frente a la saturación, el gobierno provincial implementó acuerdos con clínicas y sanatorios privados para atender a pacientes indigentes que esperan cirugías programadas en hospitales públicos.
Lanari explicó que la provincia realiza acuerdos para atender a pacientes que no tienen recursos y descomprimir los hospitales, sobre todo en cirugías frecuentes como colecistectomías. Además, avanza con la reconversión de Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) para que funcionen con guardia las 24 horas e internación abreviada.
Misiones: "Absorbemos el 80% de la demanda"
En Misiones, el ministro de Salud Pública, Héctor González, presentó ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados un panorama que confirma la presión asistencial: la salud pública provincial absorbe cerca del 80% de la demanda sanitaria provincial y la demanda creció hasta un 20% en el último año, lo que obligó a reorganizar el sistema y fortalecer la atención en el interior, se informó.
González admitió que hay lista de espera de atención, aunque detalló que varía según el lugar y la especialidad. El fenómeno, como en Corrientes, se explica por el desplazamiento masivo de pacientes desde el sector privado hacia el público, producto de la imposibilidad de miles de familias de sostener los costos de la medicina privada. "Hay más demanda en estos contextos difíciles y aun así la gente elige la salud pública en Misiones porque es fuerte y confiable", remarcó el ministro.
El Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga, principal centro de alta complejidad de la provincia, es el termómetro de la presión asistencial. Durante el primer trimestre de 2026, el hospital alcanzó 40.619 consultas, 1.224 egresos hospitalarios y 1.266 cirugías, rompiendo el techo histórico de las 1.200 intervenciones quirúrgicas mensuales. La comparación interanual muestra un crecimiento acumulado del 20,8% en consultas en apenas dos años: de 33.628 en el primer trimestre de 2024 a 40.619 en 2026.
La gerente asistencial, Dalila Bühl, explicó que el volumen de actividad ya se volvió estructural: "Desde todo el departamento quirúrgico realizamos por mes, en promedio, 1.200 cirugías y esto se mantiene igual al primer semestre del año pasado porque tenemos un techo difícil de superar en la cantidad de quirófanos y en la cantidad de camas". El hospital cuenta con 260 camas de internación, de las cuales 49 son críticas, además de 20 nuevas camas de terapia intensiva de última generación.
Para sostener la presión asistencial, el Madariaga profundizó la articulación con el Hospital Dr. René Favaloro y el Hospital Nuestra Señora de Fátima, donde especialistas del Madariaga realizan cirugías de ginecología, traumatología, cirugía general y coloproctología para descomprimir la demanda. El presupuesto 2026 de la cartera sanitaria misionera tiene una estimación de la finalidad salud de $1.009.979.707.000, un incremento del 37,89% respecto al año anterior.
Salta: "Tengo colmadas las guardias"
En Salta, el ministro de Salud Federico Mangione fue aún más explícito al describir el escenario: "Tengo colmadas las guardias. Hace cuatro meses que volvimos a tener pacientes en los pasillos, en camillas. No me alcanza el espacio". En una entrevista con el medio El Tribuno, Mangione advirtió que la demanda en las guardias hospitalarias aumentó hasta un 85% en los últimos meses, alcanzando niveles históricos.
El ministro vinculó esta saturación con la crisis económica y el impacto sobre quienes tienen obra social. "Ha aumentado muchísimo la cantidad de pacientes con obra social porque no hay plata", remarcó. Explicó que muchas familias que antes se atendían en clínicas privadas hoy no pueden afrontar los depósitos iniciales -que no bajan del millón de pesos- y terminan recurriendo a los hospitales públicos. Incluso profesionales que trabajan en el ámbito privado notaron una caída drástica en la actividad. "Yo también hago parte privada y no tengo el caudal de pacientes que tenía antes. Mucha gente está quedando sin trabajo", indicó.
Mangione también se refirió al aumento de la pobreza y su impacto sanitario con crudeza: "Yo viajo mucho y voy por todos lados. Hay gente que no tiene para comer. En mi vida vi en Salta colchones tirados en distintos lugares como ahora". Y agregó: "Estoy viendo un problema serio social y económico".
Pero la crisis en Salta tiene una arista adicional: la deuda millonaria de las obras sociales con el sistema público. En mayo de 2026, Mangione denunció que "las obras sociales siguen sin pagarle nada al sistema público" y reveló que una sola obra social debe más de $5.000 millones a la provincia. "No están pagando nada", señaló, y adelantó que el gobierno provincial tomará medidas legales, incluyendo embargos, para exigir el pago de la deuda. "Vamos a actuar con facturación y con el grupo de abogados, y tenemos la libertad de trabar embargo a todas las obras sociales que no paguen", explicó el ministro.
La situación se agrava con los recortes nacionales en salud. Mangione advirtió que cada tratamiento de antivirales cuesta $200.000 y que la provincia está recibiendo menos recursos para cubrirlos.
Además, los hospitales provinciales trabajan con más del 85% de ocupación por patologías respiratorias, en especial, en menores de 5 años no vacunados. "Nos llama mucho la atención que la gran cantidad de niños en respiradores no están vacunados", advirtió. "El problema es que los chicos mueren o quedan con patologías crónicas que son complejas de tratar".
En paralelo, Mangione confirmó la detección de casos de tuberculosis en esa provincia, asociados a la mala calidad de la alimentación y el aumento de la pobreza. "La tuberculosis es sinónimo de pobreza y si no tomamos medidas, la situación se va a poner mucho más compleja", advirtió. La provincia registra entre 800 y 900 casos de tuberculosis. También destacó el aumento en los casos de HIV y sífilis.
El funcionario también reconoció un problema estructural en la formación de médicos especialistas: "Ya hemos comenzado a tener dificultades en especialidades como oncología o terapia intensiva". Ante esa situación, destacó la creación del primer hospital digital de la Argentina, Safesa, que permite consultas remotas con especialistas. "Estoy nadando en dulce de leche porque no hay plata y tengo que dar cobertura. Es lo que me pide el gobernador, pero a veces no alcanza", concluyó el ministro.
Los escenarios de Corrientes, Misiones y Salta no son aislados, sino manifestaciones de una crisis estructural del sistema de salud, ya que los aumentos en los costos de medicamentos y la falta de intervención estatal han generado una "sobrecarga crónica" del sistema público, con instituciones desbordadas por la cantidad de pacientes que migran desde del sector privado.
Según un informe de la organización Soberanía Sanitaria, las transferencias del Ministerio de Salud de la Nación a hospitales de alta complejidad (SAMIC) se redujeron un 17% en términos reales entre 2023 y 2025, trasladando la carga financiera a las provincias en un contexto de heterogeneidad fiscal. La derogación de los sistemas nacionales de facturación y auditoría también redujo la capacidad de los hospitales públicos para recuperar costos por prestaciones brindadas a pacientes con cobertura de obra social.
Mendoza: un modelo que va por el cobro a obras sociales
Mientras el norte del país lucha por sostener un sistema público desbordado, Mendoza muestra un camino diferente. A través del Ente de Recuperación de Fondos para el Fortalecimiento del Sistema de Salud (Reforsal), creado en agosto de 2024, la provincia logró triplicar el cobro a obras sociales y prepagas por las prestaciones que sus afiliados reciben en hospitales públicos.
En los primeros cinco meses de 2026, el recupero alcanzó los $4.445 millones, frente a los $1.557 millones del mismo período del año anterior, según datos del Ministerio de Salud y Deportes mendocino. La facturación mensual experimentó un crecimiento significativo, alcanzando valores cercanos a los $3.000 millones por mes.
La estrategia de Mendoza se basa en la centralización de los procesos administrativos: el Reforsal unifica criterios de facturación, mejora la identificación de prestaciones y reduce demoras en los reclamos a las financiadoras de salud. A través de la Resolución N° 946, el Ministerio de Salud habilitó un esquema de colaboración entre los efectores sanitarios y el Reforsal, con el objetivo de estandarizar procesos, mejorar la calidad de los registros y acelerar la transformación digital del sistema.
El ministro de Salud mendocino, Rodolfo Montero, explicó que el diagnóstico inicial reveló que gran parte de los recursos que el sistema público dejaba de recuperar no se perdía por limitaciones legales, sino por falencias operativas: problemas en la carga de datos, documentación incompleta, procedimientos distintos entre establecimientos y dificultades para realizar un seguimiento eficiente. "Antes se cobraba muy poco", reconoció Montero. "Decidimos tener un sistema único de cobro, que simplifica el proceso y las deudas se puedan cobrar de manera efectiva y rápida".
Los recursos obtenidos mediante este esquema son reinvertidos en el sistema sanitario provincial, ya que una parte regresa a los efectores de salud para la compra de insumos y mejoras operativas, mientras que otra porción se destina a equipamiento e infraestructura.



