La conducción nacional de la UCR desembarcará hoy en la ciudad santacruceña de Río Gallegos -en la provincia natal de Néstor Kirchner-, en medio de la tensión desatada entre la Casa Rosada y la Corte Suprema de Justicia en torno a la incumplida orden por parte del gobernador Daniel Peralta de reponer en el cargo al ex procurador Eduardo Sosa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Si bien el Primer Encuentro Regional Patagónico partidario había sido pautado previamente, el conflicto institucional terminará colándose inevitablemente en la agenda.
De hecho, la Legislatura provincial -fuerza del poderío del kirchnerista Frente para la Victoria-declaró el pasado miércoles «personas no gratas» a los legisladores nacionales de la oposición que presentaron proyectos para intervenir la provincia frente a la orden de la Corte, entre ellos los de la UCR. La portal parece augurar un recibimiento poco cordial a los dirigentes del centenario partido.
En paralelo, diputados nacionales de la oposición volvieron a reunirse ayer para intentar consensuar un proyecto único en pos de asegurar el retorno al cargo de Sosa. En ese marco, no se descarta que el próximo miércoles el debate en torno a la fallida orden de la Corte comience a evaluarse formalmente en la estratégica Comisión de Asuntos Constitucionales de la Cámara baja.
Por de pronto, la cumbre radical -para debatir políticas públicas para la Patagonia, de cara al armado de un programa nacionalreunirá en la sede de la ex Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA), entre hoy y mañana, a dirigentes nacionales y provinciales de la región, incluidos algunos precandidatos a gobernador para 2011.
Serán de la partida, entre otros, el titular de la UCR nacional, Ernesto Sanz; el intendente de Río Gallegos, Héctor Roquel; su par neuquino, Martín Farizano; los senadores Pablo Verani, Juan Carlos Marino, Alfredo Martínez y
Mario Cimadevilla; y los diputados Elsa Alvarez, Eduardo Costa (precandidato a gobernador de Santa Cruz), Ricardo Gil Lavedra, Silvana Giudici y Horacio Quiroga.
La UCR venció en 2007 en Río Gallegos al kirchnerismo en las pasadas elecciones legislativas y espera lograr el mismo desempeño en 2011 con la candidatura de Costa.
Por su parte, Gil Lavedra es, precisamente, el autor del proyecto radical de intervención mínima de Santa Cruz, que apadrina Sanz y que está acotada exclusivamente a asegurar el retorno de Sosa a la Procuración.
Se trata de la iniciativa -sobre cuatro proyectos de ley-que parece generar más consenso entre algunos diputados de los bloques opositores, aunque ayer volvieron a mostrar su reticencia, sobre todo, los enviados del peronismo federal.
Por eso los legisladores tampoco lograron ayer consensuar el apoyo formal a un único proyecto de ley para encarar el caso Sosa.
Pero en el encuentro -que tuvo como anfitriona a la titular de la Comisión de Asuntos Constitucionales, la peronista disidente Graciela Camañose acordó generar una nueva reunión el próximo martes, en el marco de la cual se definiría las fechas de la reunión de plenario de la comisión, la citación a esa comisión del propio Sosa y de un ramillete de constitucionalistas.
Esta vez también participó el senador radical Gerardo Morales, quien se comprometió a plantear el tema en el bloque e impulsarlo además como temario de discusión en la Cámara alta, reticente en general a aplicar remedios federales.
En este marco, ayer el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, respaldó la denuncia de Claudio Espinosa -sucesor de Sosa en la Procuración-ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos de la OEA para evitar ser removido de su cargo, tras el fallo de la Corte Suprema.
Al respecto, el jefe de ministros aseguró que el conflicto planteado a partir de la orden del alto tribunal de reponer al ex procurador general «sólo tiene solución política».
«Espinosa tiene el mismo derecho de defender su posición (que Sosa)», aseguró Fernández, tras indicar que su designación en el puesto fue «un hecho incontrastable».
Dejá tu comentario