Mauricio Macri jugó ayer una carta política definitiva contra los gobernadores de la oposición -especialmente los alineados con el Frente de Todos-, al pedirles “coherencia” tras el fallo adverso de la Corte Suprema que obliga al Gobierno a compensar a las provincias por el impacto que provocaron los cambios en IVA y Ganancias en los fondos de coparticipación.
En diálogo con una radio de Rafaela, dijo que “no se entiende a los gobernadores que forman parte del Frente de Todos y que tienen en su plataforma como propuestas algunas de las medidas tomadas post-PASO”. “Podrían tener una mayor coherencia; y si estamos todos convencidos de que hay que llevarle alivio a los argentinos y ayudarlos a pasar este momento, actuar en consecuencia”, se explayó.
Traducido: para Macri, con su afrenta ante la Corte, los gobernadores parecen privilegiar el manejo de la caja propia en detrimento de un beneficio que alcanza, fundamentalmente, a los sectores de clase media y a cierta parte del universo productivo de pequeña talla a los que el Presidente intenta reconquistar.
Pero lo cierto también es que las medidas del Gobierno se aplicaron mediante un decreto que, per se, inhabilitó la instancia de un acuerdo político; una posibilidad que, en rigor, resulta impensable en semejante contexto de país divorciado de la Casa Rosada tras la derrota en las PASO.
“Hasta bajar los impuestos es un conflicto”, leyó ayer un abrumado legislador radical que, además, advirtió que el fallo de máximo tribunal sienta un riesgoso precedente.
“Piensan que esto se va a solucionar con un pacto social como el que pregona el candidato al que ellos apoyan. No lo creo”, cerró.
La decisión de la Corte de ordenar al Gobierno -en este caso al de Macri- a pagar con fondos nacionales el costo de las medidas para aliviar los bolsillos de los asalariados abre un interrogante sobre la continuidad -o no- de un beneficio que a priori ha sido caballito de campaña en varias oportunidades de muchos de los gobernadores que se subieron a la batalla judicial. Son tiempos políticos diferentes y la necesidad de fondos -al menos $30 mil millones era lo reclamado por las provincias por estos conceptos hasta fin de año- acorrala a los estados subnacionales signados por la presión de la inflación y las demandas salariales.
“Hemos sido prudentes, siempre hemos respetado los fallos de la Corte”, agregó ayer el Presidente al ser consultado sobre cuáles serán los pasos a seguir a partir del mandato de los jueces.
El malestar del Gobierno por el fallo sumó también voces como la de Elisa Carrió y el diputado nacional de Córdoba Mario Negri.
“El federalismo es solidaridad. Por eso ahora que hay dificultades en la economía nos duele que un montón de gobernadores se hayan opuesto a que bajemos el IVA de la canasta familiar de los que menos tienen. Tenemos un presidente que ha dado a las provincias 140.000 millones de pesos más sin preguntar el color político”, analizó Negri.
Es, con todo, la síntesis de un vínculo político que, a priori, se creyó posible y que después de cuatro años termina hecho trizas.
Dejá tu comentario