Bajo la consigna de defender «las instituciones y la democracia», y con la presencia de Schiaretti y de su vice, Héctor «Pichi» Campana (además de dirigentes y candidatos electos del interior), entre 4 mil y 5 mil vehículos -cerca de 15 mil personas, según las fuentes- recorrieron desde las 18 la avenida Circunvalación, en respuesta a la convocatoria del PJ. «Ni el cierre de campaña de (José Manuel de la Sota) en 1998 logró reunir a tanta gente», recordó un peronista memorioso. La postal no fue casual: con carteles de «No al golpe» y de «el interior también existe» no ingresaron a la ciudad -bastión juecista- y optaron por manifestarse sobre su anillo exterior para diferenciarse de su despechado contendiente. El pasado martes, el Frente Cívico y Social disparó un abrazo a la sede del Superior Tribunal de Justicia -con mucho menor poder de convocatoria- que fue leído por el gobierno de De la Sota como un apriete sobre los ministros, quienes deben definir si conceden a Juez su pretensión de que sea abierta la totalidad de las 6 mil urnas, para despejar sus denuncias de irregularidades. Precisamente, se dilata aún más la resolución del máximo tribunal cordobés. Fuentes judiciales le aseguraron a este diario que el fallo se conocería mañana o -más probablemente- la semana que viene, dada la complejidad del caso y su impacto institucional, por lo cual intentarán los siete ministros emitir un fallo de carácter unánime que, según se presume, sería desfavorable para Juez. Mientras tanto, ayer se desarrolló la sexta jornada de escrutinio definitivo, con la particularidad de que fue duplicado -de 12 a 24- el número de mesas examinadoras de las actas con los votos, a partir del aporte de empleados de otras áreas del Poder Judicial. Se trata de un intento de acelerar los tiempos (aunque los distintos apoderados partidarios admiten que restarían al menos otras dos semanas de conteo). Por su parte, el dirigente del FCS José Dantona presentó ayer una denuncia ante la Justicia Electoral por nuevas irregularidades en el escrutinio, a partir del hallazgo por parte de un cartonero de «una urna con sobres» (serían más de 270), con «votos sellados y fajas». El episodio se produjo ayer mismo, en cercanías de la localidad de Ferreira. En este marco, la jueza electoral de Córdoba, Marta Vidal, cuestionó también a Juez, al asegurar que se debe «respetar la honorabilidad de la gente y no decir que hay fraude porque hay una especie de empate técnico». «Si no, en todas las elecciones, el que pierde diría que hay fraude y estaríamos sospechando sistemáticamente», advirtió. Sin embargo, esquivó contestar directamente las declaraciones del intendente capitalino, quien aseguró en las últimas horas que «el fraude está consumado». «No respondo afirmaciones que no corresponden», dijo. Juez, por su parte, volvió a embestir contra Néstor Kirchner, al hablar de «un presidente que mira para el costado y que garantiza transparencia en la elección del 28 de octubre», cuando «en Córdoba, en una repartición nacional como es el Correo, nos chorearon la elección». «A mí no me robaron la elección en Villa Fiorito, señor Presidente; me la robaron en el Correo Argentino, que lo maneja un puntero político del presidente de la Nación, que tenía el berretín de ser candidato a gobernador», recalcó, en referencia a Eduardo Di Cola. También insistió en referirse -nuevamente polémico- al ministro de Justicia, Alberto Iribarne. «Estos atorrantes cobran fortunas por callarse la boca» y «flaco favor le hacen a la democracia aquellos que dicen que van a poder garantizar la transparencia el 28 de octubre cuando en Córdoba no la pudieron garantizar», dijo el jefe comunal, además, en juego de palabras respecto de las declaraciones críticas de Iribarne del pasado martes, cuando cuestionó a los dirigentes que hacen denuncias de fraude «al voleo».
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