Mientras el gobernador de Mendoza, Rodolfo Suarez, espadea en el frente externo con la Casa Rosada por una nueva tensión en el manejo de la pandemia, le surgió al interior de las fronteras un foco de conflicto con exaliados de la alianza gobernante local, que impugnaron en la Justicia Federal su precandidatura como senador nacional suplente.
En ese contexto, además, recibió la visita de Patricia Bullrich, que dio aire a la tregua que los radicales, con Alfredo Cornejo a la cabeza, mantienen con el PRO liderado por el diputado nacional Omar De Marchi, tras sellar un acuerdo que los unió en una lista para las PASO de septiembre.
La pulseada entre Mendoza y Nación tuvo un nuevo capítulo por la mayor flexibilildad que otorgó el distrito cuyano en el retorno a clases, con dardos cruzados por la presencialidad en las aulas (ver página 19). En ese contexto, se oficializó la impugnación a la precandidatura de Suarez que elevó a la Justicia el frente Vamos Mendocinos, integrado por el Partido Demócrata y la Coalición Cívica, quienes hasta hace poco tiempo eran aliados en Cambia Mendoza. Ese espacio también añade a otros sellos entre los cuales se destaca MendoExit, el grupo que buscó el separatismo de la provincia respecto a la Nación.
El argumento para invalidar su postulación en la lista para la Cámara Alta, detrás del binomio Cornejo - Mariana Juri (actual ministra de Turismo) es que lo impide el artículo 115 de la Constitución provincial. Además de impedir la reelección en el Ejecutivo, ese artículo menciona que “el gobernador tampoco podrá ser electo senador nacional hasta un año después de haber terminado sumandato”. “En el caso, el Dr. Suárez sólo podría ser electo luego del 11 de diciembre de 2024”, dice el texto presentado por Vamos Mendocinos ante la Justicia. El escrito insiste en que la postulación es “una engañifa propia de sistemas feudalistas y alejados del espíritu que los constituyentes de Mendoza plasmaron para limitar el poder del Gobernador”.
Desde la administración de Cambia Mendoza bajaron el tono a la reyerta electoral, pero lo cierto es que ahora definirán los tribunales si el mandatario podrá participar de la contienda. En tanto, la sociedad con el PRO que estuvo a punto de desarmarse tuvo ayer un punto de consolidación con la visita de Bullrich. La titular del partido a nivel nacional fue recibida por De Marchi y por el titular del Pro en la provincia y precandidato a diputado nacional Álvaro Martínez. De Marchi agradeció el respaldo de la exfuncionaria de Mauricio Macri, en una interna silenciosa que atraviesa aguas calmas tras el pacto electoral.
“El objetivo era que el PRO sea respetado. Y eso se logró. No nos íbamos a ir pero pediamos respeto”, dijo Bullrich en ese cónclave. Luego, tuvo una segunda reunión ampliada, donde se encontró con Cornejo y Suarez.
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