La suspensión de las celebraciones religiosas en lugares cerrados y el tope para reuniones al aire libre ordenados en el DNU sanitario del 30 de abril de Alberto Fernández para distritos de “alto riesgo epidemiológico” y de “alarma”, y su correlato -bajo distintas modalidades- en algunas provincias desataron la reacción desde filas de la Iglesia Católica, que mostraron su disconformidad y salieron a pedir a los gobernadores una flexibilización de las restricciones para ceremonias de por sí signadas por protocolos.
El DNU 287/2021 de fin de abril ordenó la suspensión de “todo tipo de eventos culturales, sociales, recreativos y religiosos en lugares cerrados que impliquen concurrencia de personas” por tres semanas, en zonas de “alto riesgo epidemiológico” y de “alarma”.
En el plano religioso, una primera suspensión en el AMBA ya había emanado en rigor de un decreto presidencial rubricado dos semanas antes. Pero ahora desde algunos Ejecutivos tomaron nota además de la orden de suspender “reuniones sociales en espacios públicos al aire libre de más de 10 personas” -antes era de 20- y la llevaron al plano de las ceremonias de los cultos.
Uno de los pronunciamientos frente a la restricción y su bajada a las provincias brotó en las últimas horas de los obispos de Santa Fe, que en un comunicado conjunto mostraron su “desconcierto y convencida disconformidad” frente a la decisión del mandatario peronista Omar Perotti de prohibir “toda actividad religiosa en lugares cerrados” desde el pasado lunes y hasta el 21 de mayo.
“Comprendemos la necesidad de adoptar medidas sanitarias para luchar contra la pandemia, pero deben ser aplicadas con el máximo respeto de los derechos y garantías consagrados por nuestra Constitución nacional”, plantearon, con la mirada puesta en un “diálogo y trabajo” conjuntos de “todos los actores de la sociedad” para encontrar “las mejores alternativas que ayuden a salvaguardar la vida humana”. En esa línea, recalcaron que las “comunidades cristianas han aprendido a cuidarse cumpliendo con todos los protocolos sanitarios”, que incluyen la reducción del número de asistentes a los templos, con distanciamiento y la ventilación.
“Estas nuevas restricciones parecen desconocer este valioso esfuerzo de nuestro pueblo, imponiendo condiciones que dificultan aún más la participación de los fieles en todas las actividades religiosas”, advirtieron, en comunicado rubricado el lunes por los arzobispos de Santa Fe, Sergio Fenoy, y de Rosario, Eduardo Martín; por los obispos Angel Macín, Luis Fernández y Gustavo Help (de Reconquista, Venado Tuerto y Rafaela, respectivamente), y por el obispo coadjuntor de Venado Tuerto, Han Lim Moon.
El malestar también se hizo sentir en tierra bonaerense. Allí el arzobispo de La Plata, Víctor “Tucho” Fernández, le envío a fin de la semana pasada una carta al jefe de Gabinete, Carlos Bianco, para pedir la ampliación del actual nuevo tope máximo de 10 personas para asistir a celebraciones religiosas al aire libre en distritos en Fase 2 y 3 -hasta ahora era de 20-, al que consideró “abusivo y desproporcionado” (la celebración en espacios cerrados está prohibida). “Nos parece extraño que se considere un culto religioso más peligroso que una actividad deportiva”, disparó.
El planteo derivó en las últimas horas en un encuentro de Bianco -y del ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque- con Fernández; con el obispo de Chascomús, Carlos Malfa (en representación de los obispos del interior provincial), y con el obispo de Morón, Jorge Vázquez (representando a los del Conurbano, alineados ya con la carta de Fernández).
Allí incluso los prelados pidieron considerar la posibilidad de retomar las celebraciones dentro de los templos, frente a los rigores del invierno que se avecina.
“El jefe de Gabinete acogió positivamente los planteos y prometió realizar un nuevo análisis incorporando los planteos presentados”, señalaron desde el Arzobispado de La Plata. En rigor, hoy por hoy el Gobierno de Axel Kicillof se atiene a la letra dura del DNU presidencial y -afirman- “por ahora no hay ninguna modificación”. “Está establecido que no puede haber reuniones de más de 10 personas al aire libre”, resaltaron desde despachos provinciales ayer ante Ámbito.
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