Los trabajadores de la empresa mantienen bloqueado el principal acceso a la ciudad de Rosario desde hace casi dos semanas.
En apoyo al reclamo de los trabajadores de la autopartista santafesina Paraná Metal, la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) realizará hoy un paro nacional con cortes intermitentes en la autopista Rosario-Buenos Aires, y protestas y manifestaciones en todo el país.
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Se estima que el conflicto laboral de la compañía propiedad del empresario Cristóbal López, a quien se lo vincula con el kirchnerismo, va a generar grandes inconvenientes y trastornos en el tránsito interno, tanto en la gran ciudad santafesina como en la Capital Federal, y también en las rutas que las comunican entre sí.
Luego de varios intentos frustrados del Ministerio de Trabajo de la Nación, al mando de Carlos Tomada, para que lleguen a un acuerdo los delegados gremiales de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y de la Multipartidaria de Villa Constitución con los representantes de la firma, la CTA logró una amplia convocatoria para la huelga de hoy.
Por caso, los maestros santafesinos reunidos en Amsafé decidieron también sumarse a la huelga en solidaridad con los obreros de Paraná Metal. La medida se extenderá por 24 horas y alcanza a todas las escuelas públicas de la provincia.
En la Capital Federal se llevará adelante una movilización hacia el edificio de Trabajo de la Nación. Además, en Rosario bloquearán calles y se emplazarán concentraciones en cinco puntos estratégicos de la localidad litoraleña.
En tanto, la autopista que une ambas ciudades se mantendrá cortada como desde hace casi dos semanas, al igual que la Ruta 21, con el actual sistema de bloqueos totales por dos horas y con liberación de colectoras durante 30 minutos.
En paralelo, se agregará una huelga nacional de salud, que empieza hoy y se extenderá durante 48 horas. Médicos y profesionales de la sanidad pararán en todo el país y en algunos distritos, como es el caso de Buenos Aires, también realizarán una movilización a la Casa de la Provincia junto con los trabajadores de ATE.
Las negociaciones se frustraron definitivamente el viernes pasado, luego de que el directivo de la compañía, Carlos Leone, advirtiera que no seguiría con las tratativas si los obreros rechazaban su última propuesta, ofrecida en el marco de varias reuniones en la cartera laboral, encabezadas por el jefe de Gabinete del Ministerio, Norberto Ciaravino.
Los empresarios propusieron la continuidad a 360 operarios con un sueldo normal y a otros 600 un subsidio estatal de 1.850 pesos, más el salario familiar y la obra social durante un año. Ahora, los gremialistas esperan que la Nación pueda ayudarlos para encontrar una alternativa de gestión en la empresa porque la situación quedó encriptada en una cuestión salarial. «Necesitamos una solución urgente, por eso precisamos el asesoramiento del Gobierno nacional para llevar adelante la empresa, económica y técnicamente. Una opción es llevar adelante la planta de la mano de una cooperativa, pero para eso necesitamos más tiempo y no lo tenemos», señaló a este diario un dirigente de la UOM.
El reclamo de los obreros que inició el conflicto incluía la reincorporación de 600 personas y que se vuelva al sistema de suspensiones rotativas por 90 días para evitar el cese de tareas. También, se solicitaba que se abonen los dos sueldos quincenales que se les adeudan, el pago de la indemnización y de la jubilación para aquellos que accedieron a ese ofrecimiento, además de demandar la preservación de 900 fuentes de trabajo.
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