29 de julio 2005 - 00:00
PJ fragmentado obligaría a Kirchner a apoyar a radical
-
Los gobernadores dialoguistas hacen equilibrio entre la crisis fiscal y las negociaciones con Milei
-
El gobernador Poggi anunció que impulsará una reforma constitucional en San Luis
Hoy gobierna la provincia el Frente de Todos, una debilitada coalición integrada inicialmente por radicales, justicialistas y liberales que se alzó con el poder en 2001, de la mano de la fórmula Ricardo Colombi (UCR)-Eduardo Galantini (PJ).
Por esos años, la promesa de alternancia en la dupla gobernante para 2005 parecía ser casi un hecho. Sin embargo, en las últimas semanas el santacruceño terminó por digerir la estrategia hilvanada por el asesor presidencial Juan Carlos Mazzón -avalada por el jefe de Gabinete, Alberto Fernández-, que promueve el tándem Arturo Colombi (ministro de Obras Públicas y primo del actual mandatario Ricardo Colombi, UCR)- Rubén Pruyas (diputado nacional, PJ) por el Frente de Todos.
La dispersión que muestra el peronismo -que se evidencia, por caso, en los dos candidatos a gobernador de esa extracción partidaria que no se encolumnan detrás del oficialismo-, más trabas constitucionales (una eventual postulación a gobernador de Galantini -conductor del PJ- cayó en saco roto al no lograr una reforma constitucional que lo habilite) inclinaron la balanza hacia un candidato a primer mandatario radical.
Pero el creciente debilitamiento que sufre hoy la alianza gobernante tampoco le permite al Presidente sentir que se mueve sobre terreno seguro, a partir del éxodo de parte de los justicialistas y la inminente partida de los liberales. A pesar de ello, según fuentes radicales, ayer el gobernador recibió en la Casa Rosada el aval de Kirchner a la alquimia electoral. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta avanzada electoral aún no fue oficializada (el plazo para presentación de alianzas vence el próximo martes).
Pruyas ya fue proclamado candidato a vicegobernador por el Frente para la Victoria, luego de que la Justicia Electoral dejara en el camino a sus potenciales contendientes.
Como contrapartida al liderazgo radical, los peronistas se alzarían - según su pretensión- con los dos primeros lugares en la lista a diputados nacionales, que serían encabezados por el vicegobernador Eduardo Galantini (PJ) y por la secretaria de la Cámara de Senadores, Marita Carmona. El tercer lugar quedaría para el hoy gobernador radical.
Como Galantini, también Colombi debió sepultar sus sueños de reelección luego de que cayera la posibilidad de una reforma constitucional que le abriera la puerta a esa pretensión.estida
En la otra vereda, se rearma el arco opositor a partir de socios desilusionados de la coalición oficial, y de la dispersión justicialista.
Por fuera del PJ oficial, el escenario muestra a dos candidatos a gobernadores de color peronista: el actual intendente de Curuzú Cuatiá, Carlos Rubín, y el diputado nacional Gustavo Canteros (Proyecto Corrientes). Ambos alegan algún tipo de sintonía con Kirchner.
De este lote, quien parece contar con mayores posibilidades de intentar disputarle el poder al oficialismo es Rubín, quien está a un paso de cerrar la conformación de una megaalianza -el Frente Unidos por Corrientes- con el Partido Nuevo (PANU) de Raúl «Tato» Romero Feris; con los partidos Liberal y Autonomista y con justicialistas disidentes, disconformes con que la fórmula oficial sea encabezada por un hombre de la UCR. Un acuerdo con liberales -o parte de ellos- significará, además, el quiebre de la alianza que es hoy gobierno.
Golpe de efecto
En las últimas horas, el frente anotó otro golpe de efecto: sumó al hasta el momento candidato a gobernador, el justicialista intendente de Santo Tomé, Carlos Farizano, quien pelearía su reelección. La movida le otorga a la coalición el plus de sumar un componente K, además del presunto candidato a diputado nacional, el moyanista Emilio Rotella.
Las próximas horas serán clave para definir cómo los potenciales socios se repartirán las postulaciones. Mientras los liberales apuestan a colocar como candidato a vicegobernador al senador provincial Raúl Balestra o a Alejandro Sitjac Balbastro, desde el PANU, ya decididos a resignar la pelea por la gobernación con tal de que pierda el oficialismo, pretenden que Nora Nazar -esposa de Romero Feris- batalle por su reelección en la estratégica intendencia capitalina.
Por su parte, la declinación a último momento de la candidatura a gobernador de Adolfo Navajas Artaza parece haberle restado las fuerzas que inicialmente mostró su Proyecto Corrientes, que ahora postula a Canteros.
Pero Kirchner, además, no pierde de vista la batalla por la nueva conformación del Congreso nacional. Este año la provincia renueva tres bancas de diputado nacional -dos hoy en manos del oficialismo-, por la partida de Noel Breard (UCR), Rubén Pruyas (PJ) y Cecilia Lugo (PJ). Por eso el santacruceño apuesta a quedarse con todas las bancas en juego, de la mano de sintonías con postulantes kirchneristas del Frente de Todos, de la alianza opositora a punto de ser lanzada y del Proyecto Corrientes.




Dejá tu comentario