Santa Fe - La polémica y resistida reforma tributaria impulsada por el gobierno de Hermes Binner sigue sin lograr consenso. Mientras los sectores económicos afectados buscan modificaciones al proyecto, desde el bloque del Partido Justicialista-Frente para la Victoria, aseguraron que votarán en contra de la iniciativa del oficialismo por considerar que la norma «no es necesaria». Carlos Mercier, ex ministro de Hacienda de Carlos Reutemann y actual senador provincial, salió a advertirle a Binner los riesgos de la medida. Y le pidió al gobernador que mida las consecuencias de «un impuestazo ante la escalada inflacionaria». De todas maneras, la estimación de las autoridades provinciales es que la reforma tributaria «saldrá tarde o temprano». Confían en el dilema que enfrenta el PJ. Sucede que la mayoría de los intendentes reportan al PJ, y ejercen por estas horas una fuerte presión sobre sus legisladores por una mayor tajada de coparticipación. Esos fondos, precisamente, surgirían sólo a partir de un repunte en la recaudación. El proyecto de Binner, que incluye eliminar las exenciones en Ingresos Brutos a las industrias y un aumento de hasta ocho veces en el inmobiliario rural, entre otros, está siendo analizado en comisión en la Cámara de Diputados, donde el Frente Cívico y Social gobernante tiene mayoría. Distinta es, en cambio, la situación en el Senado, donde los legisladores de Binner quedan en desventaja frente al justicialismo que gobernó históricamente la provincia. Es por este motivo que el oficialismo confía en que la presión de los intendentes peronistas termine finalmente inclinando la balanza a favor del polémico proyecto, a pesar del rechazo anticipado que la norma cosecha por estas horas. El diputado provincial Ricardo Peirone (PJ-FpV) criticó la reforma oficialista: «Las características del impuesto van a acentuar la escalada de precios, va a limitar el mismo consumo del que quieren recaudar. Ningún impuesto es bueno, pero éste es el más nocivo. Grava directamente al consumidor final», dijo a este diario. Asimismo, respecto del inmobiliario rural señaló: «Obviamente está muy atrasado, pero la manera como está planteada la reforma muestra que hay valores que son claramente confiscatorios». «No vamos a votar esta propuesta de reforma tributaria. Entendemos que es una provincia que tiene un perfil fiscal que es favorable para una buena gestión», dijo. En tanto, en medio de la resistencia de los productores al aumento del inmobiliario rural -que incluyó un camionetazo- el gobernador socialista retomó en los últimos días una serie de reuniones con los sectores perjudicados, que continuará este sábado con dirigentes de la Federación Agraria Argentina, quienes solicitaron al mandatario dar marcha atrás con el incremento. Exigen que imite al gobernador de Entre Ríos, el justicialista Sergio Urribarri, quien, forzado por el reclamo de los ruralistas al mando de Alfredo de Angeli, suspendió por 45 días un aumento similar. Desde el gobierno santafesino señalaron a este diario que «se está conversando con algunos sectores que manifestaron preocupación, para tratar de avanzar». Asimismo aseguraron que la oposición política no es preocupación para continuar con la iniciativa. «Hasta el momento han manifestado cierto rechazo público por considerarlo inadecuado. Nada más que no tenga que ver con su rol de oposición», amplió un colaborador de Binner. No obstante, aseguraron que el proyecto «puede tener modificaciones a partir de las reuniones. No está cerrado. Desde el momento en que se plantea una reunión, significa que se puede discutir» L.H.
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