13 de abril 2011 - 21:54

Planes sociales complican cosecha

Mendoza - La vendimia mendocina se extenderá más de lo previsto -una semana como mínimo- por falta de mano de obra. Para recoger a tiempo los 9 millones de quintales de uva en la zona este de la provincia se precisarían entre 12 y 13 mil personas, pero actualmente hay registrado al menos un 20% menos.

La causa principal, según los empleadores, es el temor de los obreros de perder la Asignación Universal por Hijo (AUH) y demás subsidios o programas sociales que el Gobierno de Cristina de Kirchner otorga a los desocupados.

La crítica situación se repite, igual que en la campaña pasada, pero con el agravante de la intensificación de los controles de indocumentados y de las condiciones de trabajo dispuestas por las autoridades nacionales, que frenó el impulso de la mano de obra «golondrina» que año a año peregrina desde Bolivia.

Ante esta situación, que se agrava además por la demora en la madurez tardía de las uvas, los productores del este -y también los del sur de la provincia, que se encuentran ante un problema similar- piden que se prorrogue el cierre de las actividades. La cosecha viene retrasada un 15% en la región.

Un mes atrás las quejas de las entidades de empresarios vitivinícolas en Mendoza obligaron al Gobierno de Celso Jaque a encarar un operativo de relevamiento con el fin de constatar si realmente faltan trabajadores y si con eso se pone en peligro la cosecha, que por el tipo de cultivo se caracteriza por ser manual y, hoy por hoy, el sector no cuenta con procedimientos alternativos para llevarla a cabo.

El relevamiento aún no se ha completado y el peor escenario que se puede vislumbrar es tomando como ejemplo las conclusiones de un relevamiento de la Red de Productores Evaluadores durante la última cosecha de yerba en la provincia de Misiones que finalizó en octubre, que dejó una gran cantidad de yerbales sin cosechar.

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